PASA LA VIDA

Juan Luis Pavón

Las parejas concertadas

SI las plazas para los principales colegios concertados pudieran ser objeto de concurso y sorteo promocional, en Sevilla serían el gran reclamo para cualquier campaña comercial. Nada de televisores de plasma, consolas de videojuegos, robots de cocina o cubertería con el escudo de su equipo. El pelotazo lo darían los bancos, los centros comerciales, los medios de información, las inmobiliarias o los concesionarios de coches si pudieran captar clientes ofreciendo a cambio de sus productos y servicios una plaza para su hijo en un colegio concertado. Para muchos padres se convierte en el objetivo número uno de su estrategia vital a tres o seis años vista.

Es tal la gama de tretas para falsificar documentos y personalidades, con el fin de engañar a la Delegación Provincial de Educación, que si se organizara en una televisión local sevillana un programa tipo Gran Hermano o Supervivientes, seguro que se presentarían muchos progenitores, aunque tuvieran que hacer el indio en taparrabos ante las cámaras durante un mes, con tal de tener a su hijo en los Maristas, los Padres Blancos o Portaceli.

Cuando el 25 por ciento de los padres que logran plaza en primera instancia son más falsos que un perfume de Chanel en un zoco, me pregunto si no habrá otro 25 por ciento de padres a los que se les pasa por la cabeza lo mismo pero no se atreven porque les da reparo pasar su vida real a la clandestinidad. Las personas que ocultan su condición de parejas de hecho porque han decidido no casarse hasta que los niños (de él o de ella) ingresen en el colegio ambicionado a toda costa, denotan el ¡sálvese quien pueda! de una sociedad que prefiere huir de su fracaso en lugar de remediarlo.

No habrá voluntarios para impartir a comienzos de curso esta lección magistral del engaño que se imparte de modo constante en los barrios de Sevilla. Mala educación desde la cuna. No le podrán decir a sus hijos la verdad sobre el pecado original de su matriculación en ese colegio donde sus retoños han hecho los amigos que a otros niños se les han birlado porque tienen padres más honestos.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios