La ventana

Luis Carlos Peris

lcperis@diariodesevilla.es

Qué suerte la de vivir en Sevilla

Cuidado, que con el cambio horario, absurdo cambio horario, puede usted acudir tarde a la cita, pero ha llegado el día y ya mismo estará la burra en la rampa. Como en el principio de nuestros tiempos nos alegraremos cuando veamos al primer nazareno. ¿Será del Porvenir o un niño de la Borriquita? Igual que siempre, nuestra primera inquietud nos llevará la mirada al cielo, a ver de qué color ha amanecido, si maravillosamente azul o de ese color cárdeno que te anuncia cualquier cosa y ninguna buena. Domingo de Ramos en Sevilla, casi nada, la ilusión cabalgando desbocada para la mayor sucesión de sensaciones inigualables. Día soñado y recuerdo de aquella mano que te guiaba enseñándote a que años después fuese la tuya la que patronease a tus hijos por idénticos vericuetos. Domingo de Ramos en Sevilla, tobogán de sensaciones, qué suerte vivir en Sevilla.

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