'Caso Mercasevilla'

Un jurado al borde del ataque

  • La intensidad de la primera sesión de la vista oral desbordó a los ciudadanos que deben emitir el veredicto del caso.

Dice el refranero popular que "lo bueno, si breve, dos veces bueno". La primera sesión del juicio por el caso Mercasevilla se convirtió en todo lo contrario, al plantear las defensas -en el ejercicio de su derecho- la lectura de la práctica totalidad de los escritos de conclusiones provisionales. Si ya de por sí la dinámica de un juicio resulta complicada para los ciudadanos que por primera vez tienen que formar parte de un jurado, someterlos durante 55 minutos a la lectura de uno solo de los escritos de la defensa -tenía más de 100 folios aunque no se leyó en su totalidad-, llevó a este tribunal a una situación agotadora. La atención que desde el primer momento prestaron los jurados a todo cuanto se decía en la sala fue decayendo conforme pasaban los minutos, hasta el punto de que en los últimos momentos los jurados se pusieron a conversar entre ellos.

El secretario de la oficina del jurado, Luis Revilla, fue otro de los damnificados, al tener que leer uno a uno todos los escritos. Y sólo se detuvo brevemente, para tomar un poco de agua, en un par de ocasiones durante toda la maratoniana sesión. El propio abogado de Fernando Mellet, José Manuel Carrión, pidió "disculpas" al jurado por haber solicitado la lectura de su escrito de defensa. Y el penalista Francisco Baena Bocanegra liberó al secretario de tener que hacer lo mismo con la totalidad de su escrito, algo con lo que el letrado confesó que pretendía "contribuir a hacer menos fatigoso este acto".

El fiscal del caso, Juan Enrique Egocheaga, destacó al inicio de su intervención en el alegato inicial las "lecturas extensas y bien moduladas" de los escritos por parte del secretario, y llegó a plantear a los miembros del jurado, con fina ironía, "si se acuerdan" del primer escrito al que se dio lectura y que era precisamente el escrito de conclusiones provisionales del Ministerio Público, en el que solicita la condena de los acusados.

No fue la única ocasión en la que el representante de la Fiscalía hizo gala de su ironía, puesto que cuando se presentó ante el jurado les explicó el papel que juega el fiscal en el proceso. "Soy un funcionario de carrera y me paga el Ministerio de Justicia, creo que va a seguir pagando, no gano más ni por ganar ni por perder" este juicio, explicó el fiscal para defender que el Ministerio Público actúa en función de los criterios de imparcialidad y objetividad.

El abogado Luis García Navarro señaló en su intervención que está personado en el caso en representación de Juan Ignacio Zoido "como ciudadano", pero el abogado de Mellet respondió argumentando que este caso tiene "raíces políticas" y recordó, sin citarlo expresamente, el ingreso en prisión del ex consejero de Empleo Antonio Fernández -que está citado como testigo en este juicio- tras su imputación en la investigación del fraude en las ayudas vinculadas a los ERE.

El ex director del Mercado central trató de pasar desapercibido en un juicio en el que figura como uno de los principales imputados y, para ello, se giró en su asiento cuando los fotógrafos accedieron a la sala de vistas para captar el inicio de la sesión. Aun así, los reporteros captaron su imagen.

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