El encarcelado por el doble crimen de Susqueda culpa a su hijo: "Los mató él"

  • El detenido contó a su compañero de celda que él sólo participó para ocultar los cadáveres

El mismo día que ingresó en la prisión de Figueras (Gerona) Jordi Magentí Gamell, el presunto asesino de los jóvenes Paula Mas Pruna y Marc Hernández López en el pantano de Susqueda, le contó a su compañero de celda, David G. M., que quien había matado a la pareja era "su hijo" y que él, como gran conocedor de la zona, lo ayudó a deshacerse de los cadáveres.

Los investigadores de la Unidad Central de Personas Desaparecidas (UCPD), que acudieron a la cárcel alertados por la dirección después de que el preso contara las confesiones del sospechoso, concluyeron que era creíble que hubiera contado esa historia, pero no la participación directa en el crimen que le atribuía a su hijo porque todo apuntaba al padre.

Jordi Magentí Gamell le dijo a su compañero de celda, un preso de confianza asignado a él para evitar que se pudiese suicidar, llorando y de forma espontánea: "Yo no he hecho nada", según fuentes policiales. Una tarde le relató que fue su hijo, Jordi Magentí García, quien asesinó a los jóvenes del Maresme cuando los sorprendió en su plantación de marihuana y que él sólo lo ayudó a ocultar los cuerpos. "Se lo debía, yo ya maté a su madre".

El preso intentó hacerlo callar pero Magentí Gamell estaba dispuesto a desahogarse y le dijo que el 24 de agosto, día en que desaparecieron Marc y Paula, "subió a pescar al pantano y escuchó detonaciones y gritos, pero pensó que eran debidos a la caza del jabalí".

Los Mossos otorgan "verosimilitud, credibilidad y fiabilidad" al relato del compañero de celda porque les dio ciertos detalles que no se habían hecho públicos y que sólo conocía quien había participado directamente en la investigación.

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