La indiferencia por las elecciones europeas deja el debate a seis en un 4% de audiencia

  • Una media de 838.000 espectadores siguieron la cita, que registró la mitad de cuota que el debate de hace cinco años.

La indiferencia con la que los ciudadanos afrontan tradicionalmente las elecciones europeas, unida al desafecto hacia la clase política constatado por el CIS, ha tenido su fiel reflejo en la exigua audiencia del debate a seis del lunes en TVE, un 4,2 por ciento, la mitad que hace cinco años. Fue el segundo debate emitido en TVE, después del cara a cara del jueves entre Miguel Arias Cañete y Elena Valenciano, en este caso con los número dos del PP y PSOE, Esteban González Pons y Ramón Jáuregui, y los primeros de Coalición por Europa (Ramón Tremosa), IU (Willy Meyer), UPyD (Francisco Sosa Wagner) y La Izquierda por el Derecho a Decidir (Josep Maria Terricabras). 

Según datos facilitados por Barlovento Comunicación, este debate a seis registró una audiencia media de 838.000 espectadores y una cuota de pantalla del 4,2 por ciento, casi la mitad que el 8,3 por ciento que estuvo pendiente de la tele en las anteriores elecciones europeas. 

Precisamente esta baja audiencia ha llamado la atención de los periodistas y de los políticos el día después. En una rueda de prensa en Burgos, González Pons ha sido preguntado por esa circunstancia y, aunque ha reconocido que los debates a dos bandas aportan más frescura, ha dicho que los que tienen representantes de más partidos son más didácticos. Aunque tengan menos audiencia, "no se debe renunciar a ellos", ha apostillado. El coordinador de campaña del PSOE, Óscar López, por su parte, ha señalado que Jáuregui ofreció "argumentos" en el debate mientras que González Pons estuvo "en el discurso monotemático del PP, la herencia, que ya está agotado", y ni habló de Europa ni hizo propuestas sobre Europa. Sobre la escasa audiencia, López ha constatado que los debates con tantos oradores al final tienen menos agilidad y, por eso, suelen tener menos audiencia que los cara a cara entre dos candidatos. 

Más a lo concreto ha ido el portavoz de ICV, Joan Coscubiela, quien ha acusado a González Pons de ser un "verdadero trilero" por insistir durante el debate en que en España se crean 7.000 empleos diarios, datos que, a su juicio, no se cree el propio candidato del PP "ni harto de vino". Ha criticado además la actitud del PP y del PSOE en el debate, porque fueron "a dormir el partido", ya que no quieren que se discuta sobre la UE y pretenden que "la gente se duerma literalmente", incluso durante la campaña electoral: "No se quiere hablar de los retos de Europa". 

Una idea similar a la expresada por el portavoz económico de UPyD, Álvaro Anchuelo, que ha criticado a los principales partidos por demostrar "muy poco interés" por Europa en el debate a seis. Mientras, el candidato de UPyD, Sosa Wagner, ha calificado de interesante el debate, si bien ha matizado que el formato era "un poco rígido" al acotar las intervenciones a un minuto, algo en todo caso lógico porque tomaron parte en el mismo representantes de seis fuerzas políticas y "había que poner algún límite". 

El portavoz adjunto de CiU en el Congreso, Josep Sánchez Llibre, ha aprovechado para "barrer" para casa y congratularse de que el reto soberanista catalán tuviera cabida en el debate electoral entre "el bipartidismo español". Tras achacar la baja audiencia del programa a la "desafección política" de los ciudadanos, Sánchez Llibre ha opinado que podría no ser tan alta si los debates electorales en las televisiones públicas se celebraran no sólo en periodo de elecciones, sino cada dos o tres meses, como en otros países europeos. El diputado del PNV Pedro Azpiazu ha reconocido que, al igual que "muchísimos ciudadanos", no vio el debate, lo que refleja, a su juicio, que estos comicios "desgraciadamente" no generan "mucho entusiasmo". "Siendo importantes", estas elecciones todavía le parecen "lejanas" a muchos ciudadanos, ha constatado. 

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