Qué son los ruidos que se escuchan en Grazalema tras las lluvias, según los expertos: "Esto es lo que está pasando en el acuífero"

La borrasca Leonardo ha provocado lluvias persistentes en Andalucía y se ha procedido a la evacuación de numerosas zonas, como el municipio de Grazalema (Cádiz)

Andalucía acumula ya casi 7.000 desalojados a causa de la borrasca Leonardo

Un hombre atraviesa una calle inundada en Grazalema.
Un hombre atraviesa una calle inundada en Grazalema. / EFE

El municipio de Grazalema ha sido evacuado en su totalidad, tras las persistentes lluvias provocadas por la borrasca Leonardo. En apenas diez días, el cielo ha dejado caer cerca de 1.300 litros por metro cuadrado, según informa la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) - más de lo que llueve en un año entero en A Coruña. Este escenario de precipitaciones ha saturado el acuífero cárstico que recorre la sierra, provocando movimientos y ruídos subterráneos que, según los expertos, explican las vibraciones percibidas por los vecinos.

No se trata de seísmos; o, por lo menos, no está relacionado. "Se han mezclando los términos", asegura Raúl Pérez, geólogo del Instituto Geológico y Minero de España (IGME). A pocos kilómetros de Grazalema, en el Gaucín, se han registrado terremotos de baja intensidad. Sin embargo, se trata de un episodio aislado a las intensas precipitaciones. "Se ha asociado A y B, pero son fenómenos distintos. Los hidroseísmos siguen siendo una hipótesis, desde el punto de vista de la sismología", añade.

¿Qué son los ruidos que se escuchan en Grazalema tras las lluvias?

"Llamamos 'hidrosísmico' a una señal acústica causada por el movimiento del agua bajo tierra, pero no es un terremoto. Se puede detectar en forma de vibración a través del terreno", explica Pérez. En Grazalema, el cuífero ha entrado en carga; es decir, ha llegado al límite de su capacidad. "Se ha llenado muy rápido porque las precipitaciones han sido muchísimo más intensas y mantenidas en el tiempo que lo habitual", comenta Juanjo Durán, hidrogeólogo del IGME-CSIC.

Este tipo de acuíferos cársticos tienen muchos conductos, grietas y cuevas; y el agua circula con rapidez desde la superficie hasta el nivel freático - el nivel máximo al que llega el agua subterránea - que ha subido hasta 200 metros. Además, la parte no saturada también ha recibido una gran cantidad de agua, que ha ocupado todas las fisuras y grietas. "Se ha producido como una especie de 'sándwich hidrogeológico'", describe Durán.

Los ruidos que perciben los vecinos son normales en estos fenómenos. "Todo ese caudal que circula por las cuevas y fisuras barre arenas y arcillas dentro de los conductos. Se reactiva todo y la llegada brusca de agua genera ruidos que, a veces, pueden preocupar a los habitantes", explica. Por otro lado, los movimientos del agua no son laterales, sino también ascendentes, lo que ha provocado las impactantes imágenes del agua filtrándose por los enchufes.

¿Qué riesgos existen y cómo se está vigilando el acuífero?

"De momento, mientras el acuífero drene como lo está haciendo, los daños pueden ser limitados", asegura Durán. "El problema sería que no drenara y esas sobrepresiones produjeran roturas en las infraestructuras. Si no llueve todavía más, poco a poco volveríamos a la normalidad". No obstante, advierte que puede existir algún colapso o hundimiento puntual, fenómenos relativamente frecuentes en los acuíferos cársticos, conocidos como 'dolinas de hundimiento'.

Por ahora, el municipio sigue desalojado y los servicios de emergencias mantienen vigilancia continua de caudales, grietas y desprendimientos en toda la sierra de Grazalema. "Lo más importante es que cesen las lluvias porque la capacidad del acuífero está ahora en su límite", concluye el hidrogeólogo.

¿Qué son los 'escenarios múltiples'?

En cuanto a los seísmos recientemente registrados, el geólogo Raúl Pérez recuerda la convergencia de diversas placas tectónicas en la zona; principalmente, la africana y la euroasíatica, pero también la microplaca Ibérica y las béticas, donde se sitúan todas estas serranías. "Es la zona tectónicamente más activa de España, desde Murcia hasta Almería, Málaga, Granada o Cádiz", explica. Por lo tanto, no es inusual que se produzcan terremotos de mayor o menor intensidad.

"En emergencias, existe lo que llamamos 'escenarios múltiples': dos fenómenos que ocurren a la vez en el tiempo, como un terremoto y una inundación. Puede suceder, pero no significa que estén relacionados. Lo importante es que no se desvíe el foco: el acuífero es lo que hay que vigilar en Grazalema", sostiene.

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