LOS VIGILANTES | CRÍTICA

De tal palo… Buen debut de Shyamalan Jr.

Protagonistas del largometraje.

Protagonistas del largometraje. / D. S.

Tras prepararse de novillera como ayudante de dirección de su padre, como una de las guionistas de una serie de televisión (Servant, 2019) de la que realizó algunos episodios, y dirigiendo videos musicales de su hermana mayor, la cantante Saleka, Ishana Shyamalan -ya saben de quien es hija- toma la alternativa en el largometraje con esta interesante y prometedora película de terror podría decirse que clásico. Lo es tanto por la elegante contención del estilo -tuvo en su padre el mejor maestro posible de la imagen pulcra y el tono medido- como por su argumento, basado en la novela Vigilantes (edición española en Nocturna Ediciones) de otro prometedor debutante, A. M. Shine, irlandés fiel tanto al rico folclore de su país como a su espléndida tradición gótica, fantástica y terrorífica representada por Lord Dunsany, O’Brien, Stoker, Le Fanu o Maturin.

Es lógico que su novela con bosques amenazadores, personajes aislados en ellos y criaturas misteriosas entusiasmara a los Shyamalan padre (que la produce) e hija (que escribe el guión y la dirige). Supongo que en parte por herencia paterna (Shyamalan sería mucho más grande si en vez de escribir los guiones se limitara a dirigir los de otros con su habitual y exquisita maestría y pulcritud) y en parte por el material literario del que parte, se explica que una primera obra nazca con tanta seria madurez y elegante contención, con tanto sabor a terror y/o fantasía clásicos puestos al día sin estridencias. 

Una chica que trabaja en una tienda de animales se pierde en un amenazador bosque (¡cuánto gustan a los Shyamalan -ya se puede decir en plural- los inicios con sabor a cuentos de hadas, brujos y ogros!) cuando lo atravesaba para entregar un loro  (Tippi Hedren y los periquitos, sí, camino de otra pesadilla). Una casa en dicho bosque en la que su destino se une al de unos personajes que previamente no se conocían hasta quedar allí confinados. Y unas criaturas que los acechan. Con estos tres elementos, unas buenas interpretaciones de Dakota Fanning, Georgina Campbell, Olwen Fouéré, Oliver Finnegan y Alistair Brammer, y una sutil fotografía de Eli Arenson (que ya demostró su maestría para la inquietud en Lamb), Ishana Shyamalan debuta como algo más que una promesa.

Los más serios reparos que se pueden poner a esta interesante película tienen que ver con el guión, con algunas vueltas de tuerca que acaban por pasarse y con la manía de explicar lo que debería dejarse flotando en la indefinición y la incertidumbre. Algo muy del padre, también. 

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