Cómics

Regreso triunfal

  • El trabajo de Mark Waid con el Capitán América en la década de 1990 es una de las etapas esenciales del personaje

Una imagen de la obra. Una imagen de la obra.

Una imagen de la obra.

El trabajo de Mark Waid con el Capitán América en la década de 1990 es una de las etapas esenciales del personaje, nombrada siempre junto a otras del calibre de la de Steve Englehart en los 70, Mark Gruenwald en los 80 o Ed Brubaker ya en el siglo XXI. Digo etapa, aunque, en realidad, se trata de dos periodos muy cercanos. Waid y el dibujante Ron Garney se hicieron con las riendas del personaje en 1995, después de la larguísima intervención de Gruenwald, pero fueron despedidos en 1996 cuando Marvel decidió poner un puñado de sus franquicias en manos de algunos de los estudios que acababan de fundar la editorial Image. Aquella (fallida) iniciativa se llamó Heroes Reborn, y, en el caso del Capitán, el encargado de suceder a Waid y Garney fue Rob Liefeld (acompañado por el guionista Jeph Loeb), quien dejó para el recuerdo algunas de las imágenes más grotescas del personaje, aunque eso es otra historia.

Waid había debutado hacía pocos años en la escritura de guiones y estaba demostrando una rara capacidad para conjugar tradición e innovación en su inolvidable Flash (DC). Con el vengador abanderado, trató de hacer tres cuartos de lo mismo, aunque apenas pudo calentar motores. Una prueba de que se encontraba en plena forma es que aquel mismo año de 1996 acabaría firmando, también para la competencia, uno de los mejores tebeos de su bibliografía, la ominosa Kingdom Come, junto a un Alex Ross en estado de gracia.

En total, en aquella primera intervención, firmó casi una docena de números, recuperados recientemente por Panini en dos volúmenes de la colección 100% Marvel HC, uno titulado Capitán América: Operación Renacimiento (números 444 a 448) y, el otro, Capitán América: El hombre sin patria (números 450 a 454, más algún material extra). No sólo Waid, el dibujante Garney también estuvo espectacular, y los recomiendo para todo el que quiera iniciarse en la lectura del Capitán América.

Lo de Liefeld, ya lo he dicho, fue un error monumental (como el resto de la línea Heroes Reborn), y, un año más tarde, Marvel giraba 180 grados el timón para cambiar de rumbo. Heroes Reborn dio paso a Heroes Return, con el que los personajes cedidos a los chicos de Image volvían a manos más capaces. El Capitán América fue devuelto a Waid y Garney, aunque el dibujante no tardaría en marcharse, siendo sustituido por diversos artistas entre los que cabe destacar a Andy Kubert (con quien Waid ofreció, por cierto, un interesante Ka-Zar, también dentro del Heroes Return). Esta segunda intervención fue editada hace ya un tiempo por Panini en un formato reducido, el de la Colección Extra Superhéroes, y reaparece ahora en librerías en tapa dura y con un tamaño más generoso, como parte de la recuperación sistemática de las cabeceras que conformaron la línea Heroes Return. El primer volumen se titula Servir y proteger y reúne los primeros 12 números del regreso de Waid a la serie en 1998, que resultaron ser tan vibrantes y entretenidos como los que había firmado un par de años antes.

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