Deportes

Autocrítica en busca de mejora

  • Arzu, que ejerció de capitán, reconoce la dificultad del equipo fuera de casa · El nazareno lamenta la oportunidad perdida

No suele comparecer en público durante la semana, pero Arzu sí atiende a los medios en la zona mixta, donde analiza con claridad cómo ha visto el encuentro y las sensaciones del propio vestuario, asumiendo ese brazalete de capitán que luce en la mayor parte de los encuentros. No encuentra explicación el nazareno al mal arranque del partido, aunque prefiere quedarse con esa media hora de encuentro en la que el Betis sí tuvo la oportunidad de engancharse al mismo, pero que acabó entregando ante la falta de acierto.

"Todo fue un poco raro. Ni el Murcia en la preparación de este partido durante la semana se hubiera imaginado que se iba a poner 2-0 en tan poco tiempo. Hicieron un partido para no perder, con el equipo encerrado, y se encontraron con un marcador demasiado exagerado. Creo que llevamos el control del partido, pero nos faltó ese gol para que el encuentro se abriera un poco más. Nos costó mucho generar espacios. Ellos trabajaron muy bien defensivamente y nosotros no fuimos capaces de abrir la lata", apuntó Arzu, quien sí destacó que el equipo se había sentido seguro con el balón, incluso con mejores sensaciones que en otros encuentros disputados lejos de Heliópolis: "Es el día que mejor estuvimos plantados en el campo fuera de casa en lo que llevamos de Liga y en el que se nos castigó más duramente por el resultado. No tuvimos muchas ocasiones, sobre todo en el segundo tiempo, pero sí éramos un equipo que quería ir a por la victoria desde el principio del partido".

El Betis no pudo culminar la semana con el nueve de nueve que se había marcado como objetivo. Y es que, tras las dos victorias consecutivas, el equipo volvió a evidenciar una falta de intensidad en el comienzo del partido e incluso capacidad de reacción en la segunda parte. "Echamos en falta la regularidad de un equipo que quiere el ascenso. Debemos ser más regulares fuera de casa. La sensación que se nos queda es que cuando jugamos fuera, si se nos ponen por delante, nos cuesta muchísimo. Es una cosa a mejorar y esperemos que de aquí a poco tiempo se solucione, sobre todo de cara a San Sebastián, que va a ser un partido clave. Ojalá que salgamos con otra suerte y nos reenganchemos ahí arriba", explicó el nazareno, quien también lamentó la oportunidad perdida.

El vestuario bético se había mentalizado para obtener la tercera victoria consecutivas e incluso los resultados del resto de equipos implicados en la lucha por el ascenso habían aumentado los ánimos de todos, ya que se veía la ocasión de dar un golpe de efecto en apenas ocho días: "Después de los resultados que había habido, que casi todos nos venían bien... Ha sido una pena. Estuvimos dándonos ánimos y diciéndonos que no podíamos fallar en este partido toda la semana y mira lo que ha pasado. Hay partidos que no salen y lo siento mucho. Esperemos que en casa sigamos con esa solidez que estamos teniendo y que los de arriba tengan otra jornada mala".

El equipo verdiblanco consumó en tierras murcianas su cuarta derrota de la temporada, precisamente todas ellas en esos lares, después de haber caído en Alicante, Castellón y Elche. Una maldición que continuó en la Nueva Condomina, aunque para Arzu fuera algo anecdótico: "Las circunstancias se han dado así, no creo que sea gafe ni nada. Este equipo tiene mejora; exceptuando los diez primeros minutos, el equipo ha dado la sensación de controlar el partido y queremos que ése sea el camino".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios