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Calderón para el milagro

  • El club anunció anoche la llegada del ex jugador argentino como relevo de Juan Carlos Garrido. El entrenador firma hasta junio con la opción de un año más si logra la salvación.

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El domingo fue movido en las entrañas de Heliópolis. Primero, para despedir a Juan Carlos Garrido, quien había perdido la confianza del consejo. Luego, para cerrar la llegada de Gabriel Humberto Calderón al banquillo verdiblanco, quien este lunes se hace cargo ya del equipo para intentar el milagro de la permanencia. 

El adiós de Garrido era cuestión de horas. El sábado por la noche, en la reunión que el consejo mantuvo tras el partido, ya se empezaron a manejar nombres de posibles sustitutos de Garrido, después de que el crédito de éste se hubiera agotado ante el Real Madrid. La pésima imagen del equipo y la división con un vestuario que ya no respetaba sus decisiones decantaron la balanza para la destitución del valenciano. 

Desde ese mismo momento, el consejo se puso manos a la obra para encontrar un sustituto. Se barajó la opción de traer alguien de fuera como Pepe Bordalás o Martín Lasarte, pero finalmente se apostó por un entrenador que conoce la entidad -hace apenas dos meses disputó el partido de leyendas con el Betis- como Gaby Calderón, ex futbolista de la entidad en la década de los 80. 

El argentino, que mantiene amistad con Rafael Gordillo, siempre mostró su ilusión por dirigir al Betis. Su idea pasaba por entrar con un proyecto desde cero, pero las circunstancias lo han colocado en un club que necesita de la figura de un entrenador que maneje la delicada situación deportiva. La experiencia de Calderón como técnico se ha desarrollado en su mayor parte en países árabes. Fue seleccionador de Arabia Saudí, de Omán y de Bahréin, y dirigió a equipos como el Al-Ittihad, el Al-Hilal o el Baniyas, aunque su carrera como entrenador la había comenzado en el Caen francés y el Laussane suizo, precisamente los dos equipos en los que finalizó su exitosa carrera como jugador. 

La primera tarea de Calderón será la de recuperar anímicamente a un equipo muy tocado y que no gana un partido de Liga desde el pasado 29 de septiembre, cuando venció al Villarreal en el Benito Villamarín. El argentino, que llegó este dominfo por la noche a Sevilla, se hará cargo desde este lunes del equipo y comenzará a preparar el duelo del viernes ante el Celta, quizá una de las últimas balas del equipo verdiblanco para soñar con la salvación. 

Para acompañarlo en su etapa como entrenador del Betis, el club baraja el nombre de Juan José Cañas, que haría la labor de segundo técnico. El roteño, que actualmente trabaja para la secretaría técnica a la que regresó tras la salida de Emilio Vega, aportaría el conocimiento de la plantilla y del campeonato, aunque Calderón sí ha seguido con más asiduidad esta temporada los partidos del equipo bético. Pese a todo, esta decisión se tomará en las próximas horas. 

El argentino firmó este domingo hasta el final de esta temporada, aunque su vinculación se ampliaría un año más si lograse la permanencia. El técnico se pone manos a la obra desde este lunes y ya ha planificado una doble sesión de entrenamiento para su primer día, con la idea de conocer cuanto antes al equipo. 

Calderón es recordado en Heliópolis por su etapa como jugador, donde exhibió su excelente toque de balón en los lanzamientos de falta, y ahora le llega el turno como entrenador, una oportunidad con la que siempre soñó. Con once puntos en 20 partidos, el Betis se encuentra a ocho puntos de la zona de permanencia, que se ha convertido en un milagro para el que el club verdiblanco apuesta por un símbolo como Gabriel Humberto Calderón. 

"Es el sueño que siempre tuve. No lo tenía plasmado en una fecha determinada, pero cuando surge una situación delicada como ésta, vengo corriendo. El Betis necesita de todos los béticos", señaló Calderón en la web del club, donde también comentó cómo se enteró de la posibilidad de firmar por el club verdiblanco: "Yo tenía el billete para irme a Qatar y me he venido a Sevilla. Cuando un ser querido está enfermo, todos aunamos esfuerzos para ayudarlo. Vengo con la ilusión y el convencimiento de que lo vamos a sacar adelante".

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