Atletismo | Europeo de Roma

Carolina Robles, sigilosa hacia sus segundos Juegos Olímpicos

  • Logró su mejor marca personal, que le sirvió para superar la mínima de competitividad impuesta por la Federación

  • La atleta nazarena acabó octava de Europa, mejorando el undécimo puesto que logró en su debut continental absoluto al aire libre en Múnich 2022

  • Su clasificación para la final

  • Robles, campeona de España de cross

Carolina Robles acabó octava en la final del 3000m obstáculos logrando su mejor marca personal.

Carolina Robles acabó octava en la final del 3000m obstáculos logrando su mejor marca personal. / Juan A. Fdez

Un sistema de puntos que obliga a los deportistas a buscar competiciones de manera desesperada o las duras y competitivas marcas que fija la Real Federación Española de Atletismo no fueron obstáculos -nunca mejor dicho- para que Carolina Robles diera un paso inmenso en el Europeo de Roma para asegurar su presencia en los Juegos de París.

En la final del 3.000 metros obstáculos de este domingo, la sevillana acabó octava con un tiempo de 9:23.75, mejor marca personal y de España en la prueba en este 2024, que le otorgó la liberación por superar la mínima de competitividad de la RFEA (9:27.00), en una carrera que en sus propias palabras, corrió de manera "muy inteligente" y en la que a falta de dos vueltas decidió tirar con todas sus fuerzas en busca de esa perversa marca.

Carolina Robles tiene virtualmente asegurada su presencia en los JJOO. Carolina Robles tiene virtualmente asegurada su presencia en los JJOO.

Carolina Robles tiene virtualmente asegurada su presencia en los JJOO. / Juan A. Fdez

La nazarena, que compartía final con la toledana Irene Sánchez Escribano, aguantó gran parte de la carrera con el grupo de cabeza hasta que en la última vuelta la francesa Alice Finot, la alemana Gesa Felicitas Kause y la británica Elizabeth Bird cambiaron el ritmo y se marcharon las tres en solitario. La más rápida en el esprint final fue Finot, triple campeona francesa y que, a sus 33 años, logró su primera corona continental al parar el crono en 9:16.22. Segunda fue Kause con 9:18.06 y la tercera Bird con 9:18.39.

La necesidad de mirar al cronómetro en una final

"No me esperaba hacer esta marca la verdad", reconoció Robles en zona mixta tras la final en la que rozó una marca que le hubiera dejado inmune en cualquier caso. A menos de un segundo. Pues la mínima estipulada por World Athletics es de 9:23.00, la que hubiera sellado con total seguridad su presencia en las segundas olimpiadas de su carrera, tras acudir a Tokyo 2020, de donde se marchó como decimocuarta del mundo.

"A mi me ha estado quitando el sueño esta marca de competitividad (…), no deja entrenar tranquilamente y sentirte bien, libre para prepararte unos Juegos y sé lo duro que es", expresó para el micrófono de CORREDOR\ en referencia a las dificultades añadidas por la RFEA.

"Me acuerdo de Tokio, de Oregón, del año pasado en Budapest, y sé la putada que es", añadió Robles que no tuvo ningún reparo en reconocer que ayudará “en lo que sea y sin problema" a su compañera en la final, la toledana Irene Sánchez Escribano para lograr esa marca en el Campeonato de España el último fin de semana de junio. "Me da igual un oro, una plata o un bronce, pero Irene tiene que estar en los Juegos Olímpicos".

El caso injusto de Irene Escribano

Sus declaraciones, que gracias a un gesto admirable, transmiten y reivindican el espíritu olímpico por ayudar a su compañera son dignas de elogio. Irene Escribano no ha hecho todavía la mínima de competitividad pedida por la Federación y se encuentra en una situación desaforada: tiene la mínima de WA, pero como la hizo el año pasado, la RFEA no la reconoce, dado que debe darse en el mismo curso, a diferencia de otros países punteros en la prueba.

Las clasificaciones olímpicas para los atletas de nuestro país cada vez son más complicadas, la RFEA ha subido el listón, y si ya eran exigentes para Tokio, con la cita en París, las marcas mínimas fijadas por el organismo español han generado más controversia entre los atletas, reticentes a aceptarlas, pero sin más remedio que hacerlo si quieren formar parte de la delegación española a partir del 1 de agosto. 

Carolina Robles se abraza a Irene Escribano tras conocer que no ha logrado la mínima de competitividad establecida por la RFEA. Carolina Robles se abraza a Irene Escribano tras conocer que no ha logrado la mínima de competitividad establecida por la RFEA.

Carolina Robles se abraza a Irene Escribano tras conocer que no ha logrado la mínima de competitividad establecida por la RFEA. / IG Irene E.

Primero hay que aclarar que existen dos maneras de clasificarse. La primera y única que no está sujeta a debate es la mínima directa que marca World Athletics, el órgano de gobierno del atletismo a nivel mundial. Concretamente en la prueba del 3.000 metros obstáculos la mínima está fijada en 9:23.00, exactamente 75 centésimas por debajo de la marca que logró anoche la nazarena.

La segunda forma es, y he aquí el meollo del debate, entrando a través de un sistema de puntos que en la prueba del 3.000 metros obstáculos, sólo 36 atletas pueden acceder por esta vía. Carolina Robles, gracias a su puntuación en el Europeo, es la número 31 en el ranking. Aunque además de dar la talla de esta forma, la RFEA exige a estas personas clasificadas a través del sistema de puntos, una mínimas de excelencia, 9:27.00 en este caso. 

¿Tiene asegurada entonces Carolina Robles su presencia en París?

De momento, la de Montequinto gracias a su marca (PB) en la final del Europeo ha logrado la mínima de competitividad que propone la Federación desde el 1 de enero, además está dentro de esas 36 primeras clasificadas en la tabla del sistema de puntos, por lo que su clasificación a los Juegos Olímpicos por ranking en principio no peligra, ya que las marcas no variarán demasiado en las pocas semanas que quedan de competiciones.

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