Supercopa de europa

Lección de superequipo a superequipo (5-4)

  • Impresionante Supercopa que el Sevilla acarició después de que el Barcelona la diera por ganada con su excelente presión hasta que el orgullo sevillista pareció obrar el milagro hasta el gol de Pedro en la prórroga.

Quizás era demasiado bonito para ser verdad. El Sevilla dio una lección de todo para remontar un 4-1 a un Barcelona que se veía campeón de la Supercopa y aspiró a todo hasta el último suspiro con el mismo talento que ímpetu. Si el comienzo fue esperanzador y la continuación calamitosa, el final del encuentro y la prórroga mostraron al gran Sevilla, al grandísmo Sevilla, al equipo que se ha hecho un hueco entre los más grandes de la historia. El campeón es otro pero el Sevilla se ganó el corazón de Europa con una nueva muestra de su ADN. Nada que ver con el complaciente Sevilla de Cardiff, el milagro estuvo cerca y no habría sido ninguna injusticia.

Pedro, el defenestrado Pedro, volvió a sentenciar una Supercopa de Europa. Y cuando el Barcelona temía seriamente por no llegar siquiera a los penaltis cuando tuvo al Sevilla a su merced durante muchos minutos. Pero dar por muerto al Sevilla es una temeridad y el Barcelona pasó de pasearse a temblar, literalmente.

Diezmado atrás pero henchido de orgullo, el Sevilla comenzó golpeando con un error de vista de Mascherano y una falta que Banega clavó en la red de Ter Stegen. Tres minutos y todo a favor, pero el Barcelona pasa literalmente por encima del Sevilla. Primero con dos goles de falta de Messi en los que quizás Beto pudo hacer algo más. Luego, con una presión muy adelantada que impedía sacar el balón al Sevilla. No llegaba al área rival y con seis rivales en campo propio no encontraba la forma de empezar nada. Sacando siempre a la mano tampoco parecía que el Sevilla fuera a conseguir liberarse, como evidenció el cuarto gol culé, que espoleó al Sevilla de forma totalmente inopinada.

Porque, antes, un córner del Sevilla acababa en contragolpe de Luis Suárez sin ningún rival en su campo. Beto evitó el gol pero el uruguayo encontró a Rafinha en segunda jugada a un minuto del descanso. 3-1 en la pausa y el cuarto nada más volver, panorama horroroso donde los hubiera.

Pero sin cambio de nombres, que vendrías después, el Sevilla consiguió dar con la tecla. Logró abrir el juego y centrar buscando las cosquillas al rival. El Barcelona se vio campeón con la gorra y el Sevilla hizo pagar la confianza. Una cabalgada de Vitolo y un gran centro que se tragó Mathieu lo metió dentro Reyes dando algo de aire a una final que asomaba decidida. Entra Konoplyanka por Reyes y la velocidad del ataque sevillista aumenta a pasos agigantados, con el Barcelona cada vez más atrás y peor colocado.

En el momento de no retorno, a veinte del final, Vitolo va a cabecear dentro pero le agarra Mathieu y el penalti lo transforma Gameiro. 4-3 y mucha final por delante. Sale el francés, entra Immobile y el italiano se burla de Bartra para encontrar en el segundo palo a Konoplyanka. 4-4 y el fútbol grande a más no poder.

El Sevilla, además, defendía como nunca. Sin mover casi nada, y con Krohn-Dehli creciendo minuto a minuto hasta hacer suyo el centro del campo, el Barcelona sudó tinta y encontró premio cuando habría firmado la tregua de los penaltis.

Una falta inocente del interesantísimo Mariano la tiró Messi y a la segunda tuvo que emplearse Beto para sacarla pero Pedro llegó para fusilar y poner el 5-4. Nunca, nunca, nunca debe darse por muerto al Sevilla, que tuvo hasta dos opciones clamorosas de volver a empatar. Coke, rematando totalmente solo, y Rami, que no esperaba que el balón de Immbole pasara entre dos defensores y la mandó fuera con la rodilla a metro y medio del gol.

 

Tremenda, tremendísma final que engrandece al Sevilla, por mucho que vuelva del otro confín de vacío. La impresión es tan sensacional que el único vacío será de vitrina, porque de aspecto este Sevilla va a dar mucho de qué hablar este curso.

FICHA DEL PARTIDO:

BARCELONA: Ter Stegen; Dani Alves, Piqué, Mascherano (Pedro, m.92), Mathieu; Busquets, Iniesta (Sergi Roberto, m.62), Rafinha (Bartra, m.78), Rakitic; Messi y Luis Suárez.

SEVILLA: Beto; Coke, Rami, Krychowiak, Tremoulinas; Krohn-Dehli, Banega, Reyes (Konoplyanka, m.67), Iborra (Ferreira, m.79), Vitolo; y Gameiro (Immobile, m.79).

Goles: 0-1, m.3: Banega. 1-1, m.7: Messi. 2-1, m.15: Messi. 3-1, m.45: Rafinha. 4-1, m.52: Suárez. 4-2, m-57: Reyes. 4-3, m.73; Konoplyanka. 4-4, m.80: Konoplyanka. 5-4, m.114: Pedro.

Árbitro: William Collum (Escocia).

Campo: Dinamo Arena.

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