Bilbao Básket-Coosur Real Betis | La crónica 'Harakiri' en Miribilla (86-84)

  • El Betis pierde ante un rival directo como el Bilbao, que ya le saca un triunfo y el 'average', con una canasta de Balvin tras un rebote ofensivo

  • Los de Plaza, una vez más, no supieron jugar la recta final del encuentro, con una última acción de Randle para olvidar

Ouattara trata de conectar con Ndoye ante la defensa de Balvin.

Ouattara trata de conectar con Ndoye ante la defensa de Balvin. / A. Arrizabalaga

Un partido, otro más, tirado por la borda, el basketaverage perdido y la soga del descenso apretando en el cuello más que nunca. Perdió el Betis Baloncesto ante un rival directo como el Bilbao Básket por 86-84, porque, una vez más, no supo jugar el tramo final del encuentro. Ya está bien de hablar que la mochila pesa, de la presión que pueden tener los profesionales, nervios... Nervios y presión los tiene cualquier aficonado en su día a día y no se hace el harakiri para tirar un partido y buena parte de las pciones de permanencia Quién sabe si de baloncesto en Sevilla si se llegara a consumar un tercer desdenso en cinco campañas con los colores verdiblancos.

Y es que a menos de tres minutos y medio de la conclusión el cuadro sevillano mandaba por 75-80, pero este equipo es un flan, Una máquina de fallar cuando más atento hay que estar. Los jugadores se van del choque cuando se juegan las papas y nadie, pese a que cobrar religiosamente, asume responsabilidades cuando está en juego ganar o perder. Un 2+1 de Jenkins (erró el adicional), el hombre del encuentro, y una pérdida de Feldeine, incapaz de leer el guión del encuentro, castigada con un triple de Serron empataron el choque en un visto y no visto. Kay se jugó un triple, solo, que apenas rozó el aro (destacaban de él su porcentaje desde más allá de la línea delos 6,75 metros en Australia) y el duelo ya se decidiría en pequeños detalles, con la falta en ataque de Feldeine, ese referente ofensivo que apenas aparece en positivo cuando el choque está en el alambre, al sacar el brazo a pasear sobre el rostro de Brown permitió a Jenkins, este sí que asumió galones de líder, poner a los Hombres de negro por delante (84-82).

Bilbao Bilbao

Bilbao

Estadística Estadística

Estadística

Empató Ndoye, pero Balvin capturó un rebote ofensivo sin oposición para poner a los suyos almando (86-84) a cinco segundos del final. El rebote que había dominado el conjunto verdiblanco le terminó costando el partido, con Ndoye fuera de sitio al saltar ante la penetración de Hakanson y Feldeine defendiendo con la mirada al interior checo en vez de acudir a la ayuda. Tiempo muerto para preparar una jugada para ganar o, al menos, llevar el duelo a laprórroga. Plaza apostó por dejar a Ndoye en el banquillo. Nadie hizo un bloqueo para que Feldeine o Borg, jugadores quepenetran bien y podían sacar alguna falta, recibiesen. El balónle llegó a Randle, protagonista de otro partido paupérrimo como aljornada anterior, y bota que te bota dejó pasar el tiempo para jugarse un triple que se llevó el tapón de Hakanson. Si la jugada era así, el diseño fue malo; si no lo era, Randle quiso ser héroe y acabó apretando más las soga al cuello de un equipo que siempre llega vivo a los finales de partidos y acaba perdiendo. Una vez o dos es mala suerte. Cuando ocurre siempre (excepto en Málaga), algo pasa.

Con 3.24 por delante y e Bilbao en bonus, vencía el Betis por 75-80

Una derrota dura que puede marcar la temporada en una cita marcada a fuego. O al menos debería haberlo estado porque había mucho en juego. Uno y otro conjunto sabían de la importancia del encuentro entre rivales directos y la canasta de un lado, como el triple de Campbell (buena noticia que el primer tiro exterior entrara) que contestó de inmediato el ex cajista Hakanson. El conjunto de Joan Plaza dominaba desde el rebote, pero fallaba demasiadas canastas fáciles bajo el aro, bandejas que en condiciones normales debían entrar se salían por ese golpe de muñeca final defectuoso de los verdiblancos que desesperaban al técnico bético, que veía incapaces a los suyos de mantener esas pequeñas rentas que lograba.

Campbell y Huskic. Campbell y Huskic.

Campbell y Huskic. / A. Arrizabalaga

Un parcial de 9-0 le dio la primera ventaja del choque al cuadro vasco (16-13), pero con Feldeine acertado y bien acompañada por el acierto exterior del grupo, el Betis no sólo le dio la vuelta al choque sino que puso contras las cuerdas al rival logrando siete puntos de renta: un tesoro en un envite de estas características. Pero este equipo es muy débil en defensa. No está bien armado y de control va justito. Cuando había que poner cabeza en el juego llegaba el descontrol, con un Randle que cada vez más oposita a los Globetrotters que ayudar a sus compañeros y el primer tiempo acabaría con las espadas en todo lo alto: 42-44 y todo por decidir. Y eso que el Bilbao no produjo nada desde la personal en los primeros 20 minutos: 6/7 en todo el partido, todos en la segunda parte, por el 20/23 visitante.El Betis salió dormido en la reanudación. Tres pérdidas consecutivas hasta que Kay rompió la sequía tras la enésima captura en ataque. Jordan aprovechaba las facilidaddes en el bloqueo y continuación para imponerse a Huskic o Dos Anjos, pero enfrente Jenkins tenía el día tonto para mantener a los suyos al mando. Pero si miedo tenían los verdiblancos, los locales no iban sobrados de valentía y los triples de Feldeine le dieron la vuelta al choque con un 0-7 de parcial (59-62). Pero el dominicano da una de cal y otra de arena, y un error (grosero) en el saque de banda permitió a Jenkins robar el balón y clavar un triple para recuperar el mando para su equipo, aunque al final del tercer cuarto el 66-66 lo dejaba las espadas en todo lo alto.

No supieron los de Plaza aprovechar las facilidades que daba el rival en la zona

Casi no importaba lo ocurrido los 30 minutos anteriores. Se jugaba un partido de 10 minutos, un choque a vida muerte en el que los nervios también jugarían. Los errores y las pérdidas se sucedieron de uno y otro lado hasta que los jugadores calentaron la mano. El Bilbao se vio muy pronto en bonus, con más de seis minutos por jugarse, pero el Betis sacó poco provecho de ello. Y eso que Borg colocó desde el tiro libre a los sevillanos con un optimista 73-78 a 3.45 del final. Después, Campbell mantuvo la renta, pero ya con 3.24 por delante (75-80). Llegaba la hora de la verdad, la hora de los valientes..., pero de esos tiene pocos este Betis. Un triple que apenas rozó el aro de Kay, la falta en ataque de Feldeine, la nula ayuda ante el rebote ofensivo de Balvin y un último ataque que parecía más diseñado para perder que para buscar la prórroga. Del todo o nada salió, como suele pasar, nada, y el Betis se hizo en Miribilla un harakiri del que puede que no se recupere ya.

Randle trata de defender a Rouselle. Randle trata de defender a Rouselle.

Randle trata de defender a Rouselle. / A. Arrizabalaga

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