Coosur Real Betis

Por fin una amenaza real en la pintura con Jerome Jordan

  • Pese a la mejora de Niang las últimas jornadas, el Betis no contaba en la plantilla con un referente interior que los rivales tuviesen en cuenta

  • Whittington tendrá más minutos como ala-pívot, como ya hizo la pasada campaña con el Estudiantes

Luis Casimiro, entrenador del CB Sevilla en la temporada 2015-16, dialoga con Jerome Jordan durante un partido. Luis Casimiro, entrenador del CB Sevilla en la temporada 2015-16, dialoga con Jerome Jordan durante un partido.

Luis Casimiro, entrenador del CB Sevilla en la temporada 2015-16, dialoga con Jerome Jordan durante un partido. / Raúl Caro (Efe)

Jerome Jordan afrontará su segunda etapa en Sevilla, esta vez en el Coosur Real Betis, con el mismo objetivo que hace cuatro años: dotar al equipo de una mayor presencia interior, si bien esta vez la carencia y urgencia son mucho mayores.

El pívot jamaicano debutó en la 2015-16 en la jornada 21 (28 de febrero) en el triunfo hispalense ante el Obradoiro, jugando poco más de seis minutos. Llegó para darle relevos a Balvin tras el corte de un Slokar que nunca ofreció el rendimiento esperado, si bien la plantilla contaba con un Cate que vivía sus primeros pasos en la ACB yendo de menos a más, un guerrillero en la pintura como Oriola que ayudaba puntualmente y era un buen complemento para Nachbar, un ala-pívot de esos que merodea más por el perímetro (como Obi y Malmanis) que por dentro.

Precisamente fue ante el Gran Canaria, rival ante el que podría debutar este domingo, contra el que firmó su mejor actuación con 17 puntos y ocho rebotes (25 de valoración) en menos de 16 minutos. Poco a poco fue tomando mayor protagonismo en el equipo, aunque, como otros, no renovó por la situación en el alambre que vivió el club al final de esa temporada, antes de la entrada del Betis.

Mejorar a Slokar no era difícil, como tampoco lo es hacerlo con el rendimiento de Izundu. En su primera etapa compartió puesto con Balvin, un jugador de cantera de características parecidas a él, capaz de jugar de espalda y con buena mano desde posiciones cercanas, si bien Jordan se puede animar alejándose incluso algo más de la canasta. Es uno de los grandes debes de Izundu en ataque, ya que si no machaca las posibilidades de éxito se reducen drásticamente. En defensa mejora también mucho al nigeriano, principal candidato a ser el descarte semanal si no es cortado, ya que está más habituado al baloncesto español tras su paso por Sevilla, Badalona, Andorra y Lugo.

Con él, el Betis gana también altura. Sus 2,15 metros (oficiales) serán el nuevo techo de un equipo que no andaba sobrado en ese sentido, con los 2,09 de un Niang que ha dado un paso adelante las últimas jornadas, los 2,08 de Izundu y Whittington, cada vez más usado por Curro Segura como cuatro abierto, como hiciera la pasada campaña Josep María Berrocal cuando lo dirigió en el Estudiantes.

La situación que afronta ahora Jordan en el Coosur es distinta. Más complicada, ya que no sólo está llamado a ser un referente interior sino que llega a un equipo muy necesitado de triunfos, al contrario que en 2016, cuando estaba fuera del descenso y con dos victorias de ventajas sobre los dos últimos. El objetivo, sin embargo, es el mismo: dotar de presencia interior a un equipo que sufre en ataque y en defensa en la posición de pívot.

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