Betis Baloncesto

En época de fe creer... y defensa

  • BJ Johnson y Fischer son altas para la visita a Las Palmas, no así Gerun, el mejor reboteador bético, que seguirá siendo baja

Jean Montero, jugador del Betis Baloncesto.

Jean Montero, jugador del Betis Baloncesto. / Betis Baloncesto

Un partido más, otra oportunidad para agarrarse al aliento de vida que aún queda en la ACB. Un reto mayúsculo para seguir creyendo o empezar a asumir que el milagro no se repetirá. Es el panorama con el que el Betis Baloncesto afronta su visita al Gran Canaria (20:45), un equipo inmerso en la lucha por los play off y que viene de meterse en las eliminatorias de la Eurocup siendo primero de grupo.

Eran otros años en los que en Sevilla se peleaban por tales objetivos. Hace más de una década que el conjunto hispalense peleó una final del segundo torneo continental o nueve campañas que por última vez San Pablo disfrutó de las eliminatorias por el título. Ahora sólo hay luchas agónicas por la permanencia. Y no siempre sale bien, porque si es difícil que se produzca un milagro como el de la temporada pasada esperar dos... Pero queda vida. Y Luis Casimiro recupera efectivos para visitar este sábado (20:45) al Gran Canaria de Jaka Lakovic, un club cuyo dueño es el Cabildo de Las Palmas y que no para de echarle dinero. Bien sabe de eso Berdi Pérez, director deportivo verdiblanco que durante muchos años estuvo al frente del conjunto isleño. Y el propio Luis Casimiro, que como técnico le dio al cuadro claretiano su único título (la Supercopa de 2016) y lo metió en Euroliga. Y es que el problema no está en el banquillo, sino en los recursos.

Al menos para esta cita el entrenador bético podrá echar mano de algún efectivo más, ya que de la enfermería salen un casi inédito de heliopolitano Luke Fischer, que a mediados de enero se fracturó la placa volar interfalángica proximal del quinto dedo de su mano izquierda, y BJ Johnson, baja desde el triunfo en Lugo cuando sufrió una rotura muscular en el aductor. El alero se perdió las citas ante el Baskonia, la final frente al Manresa y el duelo andaluz contra el Unicaja. Tres semanas después, el estadounidense volverá a ayudar al equipo en un momento clave de la temporada, ya que las vidas extras se le agotan al Betis, a un triunfo, dos en realidad con el average, de la salvación que marca el Manresa.

Quedan todavía 10 jornadas por delante y si el cuadro verdiblanco recupera a todos sus efectivos –los que puede, porque Pozas dijo adiós a la temporada y no se ha fichado para reponer su ausencia– sólo hay que ganar dos encuentros más que el conjunto del Vallés. No es el momento de mirar el calendario, al menos todavía, sino centrarse en el ahora, y buena parte de las opciones hispalenses pasan por asaltar el Gran Canaria Arena, ya que el Manresa recibe esta jornada al Obradoiro y poner dos victorias (y el average) de por medio podría ser un golpe casi definitivo.

El Betis se plantará en la isla sin Gerun otra vez. Por tercera vez. La lumbalgia aguda que le hizo perderse la final del Nou Congost todavía no le permite estar a disposición del entrenador heliopolitano, que se lleva a Fischer en lugar del ucraniano como pareja interior de un Pasecniks que su equipo necesita que dé un paso adelante para parecerse más al decisivo jugador que fue la pasada campaña. El letón no anda fino y no asume los galones que debería en la pintura. Pero debe hacerlo para medirse a un Khalifa Diop que pondrá mucho músculo en la zona y ante el que es necesario jugar con un alto nivel físico que sólo Sylla, con sus limitaciones técnicas, puede igualar. Además, ante el otro interior local, Shurna, es necesario un jugador móvil que entienda que es vital no permitirle tirar desde más allá de la línea de los 6,75 metros.

BJ Johnson, en un entrenamiento en San Pablo. BJ Johnson, en un entrenamiento en San Pablo.

BJ Johnson, en un entrenamiento en San Pablo. / Betis Baloncesto

Más allá de los interiores, la clave, como siempre, está en la defensa. El Betis no está capacitado para aguantar un alto ritmo de anotación y el control del juego que pueda llevar Gray, un base que sigue adaptándose al juego ACB y que todavía no es capaz de marcar el ritmo de los partidos. Cvetkovic, el compañero que le debe echar una mano, es más escolta que director de juego, como le pasa a Montero, por lo que Gray tendrá que hacer frente a Bassas y Albicy durante demasiados minutos.

Al menos esta vez no tendrá Casimiro que mover a jugadores de posición y con el regreso de BJ Johnson, que forzará para ayudar a su equipo, por fin dispone de un alero anotador ya que ni Maronka ni Pablo Almazán cumplían con esa función. Brussino está en un gran momento y frenar al ala argentino, uno de los mejores tiradores de la liga que cuenta además con el apoyo de Salvó, para hacer daño por dentro.

El ex bético AJ Slaughter es, junto a Benite, un peligro en el perímetro (es el tercer mejor conjunto desde el triple de la ACB), lo que ha dejado de ser este Betis con un Bertans fallón y un Montero que, a sus 19 años, aún necesita entender lo que demanda el partido en cada momento. Deberá controlar su sobreexcitación de medirse con el equipo que posee sus derechos, ante el que seguro querrá demostrar muchas cosas.

Otro ex que vuelve a Las Palmas es Báez, que debe dar minutos de descanso a un Tyson Pérez que se ha convertido en la esperanza verdiblanca, no sólo por sus números sino por la energía que pone sobre la pista. Energía y fe es lo que le queda a este Betis para seguir creyendo. Y creer pasa por ganar, porque las oportunidades se van acabando.

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