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El Día D, el 'déjà vu' de cada verano

  • La ACB puede aprobar este viernes una liga de 18 equipos con el Betis, tras el auto judicial del pasado 31 de julio

  • Es el cuarto año seguido del club en el alambre por unos u otros motivos

Fernando Moral, presidente del Betis Energía Plus, en San Pablo con su homólogo de la ACB Francisco Roca. Fernando Moral, presidente del Betis Energía Plus, en San Pablo con su homólogo de la ACB Francisco Roca.

Fernando Moral, presidente del Betis Energía Plus, en San Pablo con su homólogo de la ACB Francisco Roca. / acb photo

Otra vez se decide casi a cara o cruz si habrá baloncesto de élite en Sevilla la próxima campaña. Por cuarto verano consecutivo la continuidad del conjunto hispalense en la ACB está en el alambre, si bien este año la historia ha sido si cabe un poco más retorcida. Un último giro, con una trama inesperada hasta el final, como los grandes guiones, que debe resolverse en la asamblea de la asociación de clubes de este viernes.

Esta vez todo arrancó el 14 de mayo, cuando el Betis Energía Plus perdió en el Martín Carpena de Málaga. Ese día, tras ganar sólo dos encuentros en toda la segunda vuelta el equipo descendió deportivamente y así lo aceptó. Sin embargo, esperaba que, como en los ejercicios anteriores, no se produjesen ascensos. La resolución de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) contra el canon de acceso a la ACB lo cambió todo. A ello se unió la mediación del Consejo Superior de Deportes en el conflicto de los ascensos y descensos, que al contrario que años atrás entró de lleno en el tema y en un tripartito con la FEB, todos apoyando la tesis de los equipos de la Euroliga de que la Liga Endesa debía reducirse a 16 participantes para aliviar su calendario, llegaron a un acuerdo que no fue refrendado por la mayoría de clubes de la ACB en dos asambleas (del 10 y del 20 de julio).

Ahí se abrió la posibilidad de que el Betis acudiese a los juzgados reclamando, no el sitio de los ascendidos, sino la plaza 18 por las que consideraba irregularidades de la ACB al aplazar varias veces las fechas de inscripción de los (entonces) posibles ascendidos y cambiar los requisitos de accesos, siendo al final unos 400.000 euros anuales durante cuatro años como cuota de participación. Eso nada tenía que ver con lo acordado por los clubes el 21 de junio: la adquisición del llamado valor de participación en la campaña 2017-2018 sería 1.939.301 euros más IVA y un presupuesto mínimo de 2,3 millones (al final fue de dos millones). Éstas serían las condiciones si no se alcanzaba un acuerdo "con la fecha límite de 5 de julio de 2017", según un comunicado de la propia ACB.

No hubo acuerdo como tal aprobado por la asamblea de la ACB (los clubes), sino que una comisión negociadora llegó a un pacto con la FEB ese mismo día 5 de julio cambiando las citadas condiciones. "Cualquier modificación de lo acordado sería incidir en la conducta arbitraria y cambiante (además de contraria a los propios Estatutos) registrada por los órganos de la ACB", apuntó entonces el presidente del Betis Energía Plus, Fernando Moral, en una carta abierta a Francisco Roca, su homólogo en la ACB, en la que ya advertía que el club sevillano acudiría a los tribunales ordinarios.

Dicho y hecho. El día 20 de julio, cuando no se votó la posible ampliación a 18 equipos por la negativa de los clubes de Euroliga, el Betis interpuso una demanda en un juzgado de Barcelona, resuelta el pasado 31 de julio "imponiendo la obligación de cursar invitación al Betis para ingresar en la ACB en la temporada 2017-2018". Así lo hizo la ACB, a regañadientes y de manera "cautelar". Hoy debería quitarle ya ese calificativo, como desean la mayoría de equipos para acabar con este proceso judicial. De lo contrario deberían ingresar una caución que se estima en unos tres millones por la denuncia por daños y perjuicios del proceso que se abriría a partir de entonces, ya que la demanda principal aún no habría sido presentada.

Será pues otro Día D para el club hispalense, que vive por cuarto año, aunque por otras razones, pendiente de un hilo. El 13 de junio de 2014 empezó el calvario cuando un fondo de inversión estadounidense, Jefferson Capital Funding, se hizo con el club por la compra del paquete de más del 99% de acciones por un euro. Los gestores hicieron de todo menos gestionar bien el club y la antigua propietaria, CaixaBank, recuperó la propiedad el 5 de agosto de 2015 evitando la desaparición y dando un año más de vida para que apareciese otro comprador. Tras caerse varias negociaciones y cuando el acta de liquidación del club estaba redactado, el Betis, a través de la empresa Energía Plus, se hizo con la entidad igualmente por un euro el 21 de julio de 2016 incorporándola como sección propia tras la Junta General de Accionistas del 30 de diciembre de 2017. Ahora no estaba en juego la supervivencia, pero sí la ACB.

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