Una gran idea tirada a la basura

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El Sevilla paga su buena puesta en escena tras el descanso sin la referencia de Kanoute estrellándose en el meta rival y fallando en lo que tanto trabajó Marcelino: frenar los contragolpes del contrario

Manu del Moral se lamenta tras malograr una de las múltiples ocasiones de gol que tuvo.
Manu del Moral se lamenta tras malograr una de las múltiples ocasiones de gol que tuvo.
Eduardo Florido / Sevilla

01 de noviembre 2011 - 05:02

La semana puede ser larga para Marcelino, que escuchará, o leerá, más de un comentario oportunista. Por ejemplo, que el Sevilla no sabe ganar sin Kanoute ni Negredo en el campo. También es posible que escuche, o lea, que este tipo de partido jamás se le hubiese ido de las manos a Joaquín Caparrós, el próximo rival en el banquillo del asturiano y el primer nombre que sonó para sustituir a Gregorio Manzano. Y seguramente tendrá que oír que su pretendida solidez defensiva estaba más fundamentada en el acierto de Javi Varas que en el trabajo del equipo. Pero todo eso suena a análisis frívolo y oportunista. Marcelino planteó una idea nueva que iba camino de triunfar, pero su equipo la tiró a la basura por fallos muy puntuales, incluido alguno del propio técnico, claro.

Ayer el héroe fue Roberto, el portero del Granada, y Javi Varas apenas intervino, salvo en esa mano junto al larguero de Abel. Manu, Armenteros, Jesús Navas, Luis Alberto justo antes del 1-2... Todos los atacantes del Sevilla se encontraron en un momento u otro con el portero gallego durante una segunda parte en la que la falta de una referencia arriba (sin Kanoute) permitió muchas vías de llegada al área rival, con Manu partiendo desde la izquierda e intercambiando la posición con Armenteros y con Jesús Navas percutiendo una y otra vez en la derecha. Fue un Sevilla que jugó mejor que ante el Sporting, día en que Javi Varas sí salvó a los suyos sobre la bocina; o ante el Racing, cuando Manu marcó en el alargue el empate. Ayer, a la tercera fue la vencida y el tercer colista que pasó por Nervión se llevó el botín íntegro. ¿Por qué? Mediaron el infortunio y varios errores que Marcelino no erradicó con sus mensajes y su trabajo semanal.

El 1-1 nace en el área del Granada, con un absurdo taconazo de Trochowski, una larga persecución sin ayuda de Medel y una cobertura feble y suficiente de Spahic antes de la endeblez de Rakitic frente a Ighalo, que lo dribló dos veces antes de su chut al larguero. En el 1-2, Fernando Navarro no puede con el bloqueo de Ighalo tras un despeje corto de Spahic y Rakitic se ausenta ante Mikel Rico, autor del gol. ¿Tiene responsabilidad Marcelino de esta concatenación de errores? Mejor debería responder a esto otro: si ha ido metiendo a Rakitic poco a poco porque no estaba en forma, ¿por qué lo mantiene los 90 y tantos minutos? ¿Por qué no cerró el partido con Campaña? El cansancio del suizo lastró al equipo y propició los dos goles.

Duele la forma en que llegó la primera derrota de Marcelino porque pudo lograr el 2-0 en un buen puñado de ocasiones. Armenteros falló un cabezazo franco en el minuto 58. En el 62 fue Jesús Navas el que cabeceó desviado en el segundo palo. En el 63 llegó la triple ocasión de Manu, Armenteros y Navas que detuvo felino Roberto. En el 66, de nuevo el gallego repelió el disparo de Manu, quien en el 78 peinó muy cruzado... Luis Alberto, en el 89, justo antes del 1-2, buscó el contrapié del meta sin éxito. Y Manu aún tuvo el empate en el 94 con una volea de zurda. La suerte castigó a Marcelino y su buena idea de jugar sin referencia. Nunca antes había llegado tanto y tan bien al área este Sevilla que perdió su primer partido y, de paso, el récord de partidos invictos: se quedó en 9.

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