Así se prepara Suecia para apagones y guerras: Pide a cada ciudadano tener 90 euros en efectivo, dos tarjetas y 'fía' los productos básicos
El banco central del país nórdico ha emitido una serie de recomendaciones a la población ante eventuales interrupciones en el sistema de pagos digitales
El precio de la gasolina en Sevilla se dispara tras sólo cinco días de guerra en Irán: llenar el depósito sube a euro por día
La guerra en Oriente Próximo ya tiene consecuencias en la economía mundial. El precio del petróleo se dispara, el oro alcanza valores récord y el Ministerio de Economía augura ya un incremento generalizado de la cesta de la compra. En este contexto de inestabilidad geopolítica, algunos organismos oficiales llaman ya a los ciudadanos a llevar un control más exhaustivo de sus finanzas, como es el caso del Banco Central de Suecia, uno de los últimos países miembros en incorporarse a la OTAN.
En un comunicado, el Riksbank advierte de que la situación internacional actual y el alto grado de digitalización del país escandinavo podrían comprometer el acceso a diferentes sistemas de pago debido a "interrupciones temporales, crisis y, en el peor de los casos, guerra". Así, la institución insta a la población sueca a disponer de diferentes métodos de pago, como efectivo, tarjetas y acceso a servicios de pago a través del teléfono móvil, como Bizum.
Efectivo en varios billetes y dos tarjetas de redes o emisores distintos
En concreto, el Riskbank recomienda a todos los hogares que mantengan en casa una suma de 1.000 coronas suecas —unos 93 euros— en efectivo por cada adulto. "Esta cantidad debe considerarse como referencia y está destinada a cubrir una semana de compras esenciales", añade el organismo. No obstante, la cantidad de efectivo disponible puede fluctuar en función del número de personas del hogar y sus necesidades específicas.
El organismo remarca que el objetivo de esta medida es poder realizar pago cuando no sea posible emplear métodos digital, en caso de "interrupciones prolongadas del sistema eléctrico o de la comunicación de datos". Además, la institución insta a lo hogares a disponer de "varios billetes" y usar efectivo regularmente para mantener activa su circulación y reconocimiento.
En cuanto a las tarjetas, el banco central sueco invita a tener acceso al menos a dos tarjetas de redes diferentes, como Visa y Mastercad, de modo que se pueda pagar con un tipo de tarjeta incluso si surgen interrupciones en la red o del banco emisor con la otra.
Bizum, más resilientes que las tarjetas físicas y las integradas en apps móviles
El Riskbank recuerda que los servicios de pago móvil como Swish (el equivalente a Bizum en Suecia) utilizan una infraestructura diferente a la de los pagos con tarjeta. "Si los pagos con tarjeta no funcionan, es posible que Swish sí lo haga". Por tanto, se recomienda a la población general que incluya estas aplicaciones entre sus opciones de pago.
En contraste, a aquellos que tengan sus tarjetas integradas en otras apps móviles como Apple Pay o Googel Play, se les inta a tener sus tarjetas físicas a mano para casos en que el teléfono se descargue o deje de funcionar.
Suecia quiere implementar los pagos 'offline' con tarjeta antes de julio de 2026
"El chip de la tarjeta física también puede usarse para realizar pagos sin conexión en caso de interrupciones", agrega el Riskbank. El banco cenrtal sueco ha acordado con los representantes del mercado de pagos que exista la posibilidad de realizar pagos con tarjeta sin conexión para bienes esenciales en el comercio físico, como alimentos, medicamentos o combustible. "Este acuerdo supone un paso importante para fortalecer la preparación de Suecia para los pagos y aumentar la resiliencia ante interrupciones del sistema de pagos digitales", asegura la institución.
Así, los titulares mayores de 18 años con tarjetas emitidas por bancos sujetos a la normativa del Riskbank, podrán usar su tarjeta física para pagos offline "en caso de interupciones en la comunicación de datos que duren hasta siete días". Para ello, el cliente deberá insertar el chip de la tarjeta en el terminal e introducir el PIN. De este modo, los comercios podrán autorizar las compras sin contactar con el adquirente y el emisor de la tarjeta, hasta un importe determinado, y este pago quedará registrado en el terminal.
Una vez restablecida la conexión, las transacciones realizadas durante las interrupciones en la conexión se enviarán al adquirente, que abonará el dinero al comercio, y el emisor de la tarjeta debitará el dinero de la cuenta del cliente para pagar al adquirente. El objetivo es que esta funcionalidad esté operativa antes del 1 de julio de 2026.
También te puede interesar
Lo último