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Juan Manuel Cotelo | Periodista, guionista, actor y director

“Las familias son una fuente maravillosa de argumentos de cine”

  • "Todas las personas aspiramos a que la familia sea un epicentro de amor, no un campo de batalla"

Juan Manuel Cotelo.

Juan Manuel Cotelo.

El mundo que tan bien conocíamos se cae a pedazos. Se transforma. Muta, como las cepas del virus, dejando tras de sí un reguero de cambios más o menos radicales y nuevas situaciones que no hace ni dos años serían poco menos que imposibles. La pandemia sanitaria también parece haber traído consigo una pandemia social en forma de rupturas familiares y cifras de separaciones y divorcios disparadas. Cualquiera diría que es contagioso, como el Covid-19. Sin embargo, no está todo perdido. Como en la aldea gala, hay aún quien se resiste a pensarlo y cree que “un beso, un abrazo, una comida preparada con amor, un gesto de servicio” son cosas que “suceden constantemente” aunque no se vean reflejadas en ninguna estadística. Aunque parezca que no ocurre. Hay quien cree que la familia es el antídoto contra tanto tiempo convulso. Por eso es el epicentro de toda la trama de Tengamos la fiesta en paz, una película, financiada mediante crowdfunding a través de la Fundación Infinito +1, que se estrena el próximo viernes y que está escrita y dirigida por Juan Manuel Cotelo, que además de periodista, guionista, actor, youtuber y realizador de cine, preside la propia Fundación, que creó hace ya más de 12 años y que sostiene todas sus producciones gracias a los donativos y a sus espectadores. Tengamos la fiesta en paz ha sido posible gracias a la colaboración de más de 1.500 personas y es la quinta película de la productora.

–¿Qué es exactamente la Fundación Infinito+1?

–Somos una productora audiovisual, nacida en 2008. En 12 años hemos producido cinco largometrajes de cine, además de varios formatos on line. También somos una distribuidora que ya alcanza a cines de 39 países, además de plataformas de streaming como Netflix o Amazon. Y también somos una Fundación sin ánimo de lucro que se sostiene gracias a las donaciones de personas de todo el mundo, que se suman a nuestros proyectos con generosidad abrumadora. Nuestra última película, Tengamos la fiesta en paz, se ha financiado gracias a un crowdfunding, sin ayuda de subvenciones ni de grandes empresas. Son los espectadores quienes nos sostienen.

–¿Cómo y por qué surge la idea de dar un giro a su trayectoria profesional y fundar Infinito+1?

–Mi trabajo es el mismo desde 1987 hasta hoy: contar historias, que merezcan la pena ser contadas. Empecé en programas informativos y después pasé a formatos de entretenimiento, publicidad, cine, teatro... Con las películas de Infinito+1 también informamos y entretenemos pero, sobre todo, invitamos a los espectadores a amarse más cuando terminen de ver cada película. La buena noticia es que sucede.

–La última producción de la Fundación, Tengamos la fiesta en paz, es una película familiar y navideña. ¿Por qué ahora?

–Porque las familias somos una fuente maravillosa de argumentos dignos de ser llevados al cine. En cualquier familia hay episodios románticos, cómicos, dramáticos, aventuras... La historia de Tengamos la fiesta en paz promueve de forma muy alegre y musical la unidad familiar. Porque todas las personas aspiramos a que nuestra familia sea un epicentro de amor, no un campo de batalla.

–¿Qué valores transmite la película?

Tengamos la fiesta en paz promueve la unidad familiar, que se logra mediante pequeños actos de servicio, en cada hogar. La paz familiar no se logra por tener buena suerte, sino por un empeño diario y sencillo de servicio entre todos los miembros de una familia: padres, hijos, abuelos... Todos podemos ser instrumentos de unidad o de división. La unidad familiar va unida a la alegría, al buen humor, a la fiesta, a la reconciliación. Hemos puesto la mirada en todo aquello que une a las familias, no en lo que las divide.

–Parece que hay pandemia de divorcios y rupturas…

–Eso dicen las estadísticas. Pero también es cierto que muchas familias se aman y viven unidas a pesar de las diferencias y las dificultades de la vida. Y esas familias unidas no son noticia, porque lo malo hace más ruido que lo bueno. Un beso, un abrazo, una comida preparada con amor, un gesto de servicio... no hace ruido, no va a reflejarse en ninguna estadística. Y sin embargo, sucede constantemente.

–Los protagonistas de la historia conforman una familia de corte tradicional, ¿pero la película puede ser también útil para otro tipo de familias?

–No hay dos familias iguales, ni siquiera hay dos personas iguales. Pero el amor y la unidad familiar es un deseo universal, en todas las familias del mundo, sin distinción posible. ¿O usted conoce a alguna familia que desee lo contrario? A todos nos ayuda recordar que podemos amarnos, y que ese amor siempre exige esfuerzo, sacrificio, como todas las metas hermosas de la vida.

–¿Qué esperan de Tengamos la fiesta en paz?

–Siendo una comedia, lo primero es que los espectadores se rían a carcajadas. Siendo musical, deseamos que canten y bailen a gusto. Y siendo familiar, deseamos que la película una más a esposos, padres, hijos, hermanos, abuelos... en esta Navidad y siempre. Deseamos lo mismo que declara el título: que Tengamos la fiesta en paz.

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