Audiencia Nacional

El juez de la Kitchen ordena un careo entre Fernández Díaz y su ex número dos

  • García Castellón quiere que el ex ministro del Interior contraste sus divergencias con Martínez sobre los mensajes que supuestamente se cruzaron acerca del espionaje a Bárcenas

El ex ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, a la salida de la Audiencia Nacional tras testificar como imputado en el caso Kitchenel pasado 30 de octubre. El ex ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, a la salida de la Audiencia Nacional tras testificar como imputado en el caso Kitchenel pasado 30 de octubre.

El ex ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, a la salida de la Audiencia Nacional tras testificar como imputado en el caso Kitchenel pasado 30 de octubre. / Víctor Lerena (EFE)

El magistrado de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón ha acordado un careo entre el ex ministro del Interior Jorge Fernández Díaz y su ex número dos Francisco Martínez ante sus divergencias sobre los mensajes que supuestamente se cruzaron sobre la presunta operación de espionaje a Luis Bárcenas.

“Dada cuenta de la importancia de los mismos (los mensajes) y la carga incriminatoria que poseen, atendidas las contradicciones entre las manifestaciones” de ambos, el juez considera necesario volver a citarlos “para que comparezcan conjuntamente” en un careo, una decisión que ha adoptado de oficio en un auto.

En su declaración la semana pasada, Martínez, tras registrar ante notario una serie de mensajes de texto y de Whatsapp que supuestamente se cruzó con Fernández Díaz, dijo que el ex ministro estaba al tanto del dispositivo que se puso en marcha en 2013, aunque matizó que no se le llamó Kitchen y que él consideró que eran actuaciones legales en busca de las cuentas ocultas de Bárcenas en el extranjero.

Al día siguiente el ex ministro negó conocer esa supuesta operación de espionaje, aseguró que no eran suyos los mensajes que le atribuía su número dos, y negó también que le hubiese pedido a Martínez que confirmase si el chófer de Bárcenas, captado como confidente, era colaborador policial, como el ex secretario de Estado había dicho la víspera.

Como negó haber enviado tales mensajes, García Castellón ha acordado un careo entre el ex ministro del Interior Jorge Fernández Díaz y su ex número dos Francisco Martínez ante sus divergencias sobre los mensajes que supuestamente se cruzaron sobre la presunta operación de espionaje a Luis Bárcenas.

Entrega del móvil

El juez le pide ahora entregar voluntariamente su móvil anterior, “con la finalidad de corroborar o descartar el envío de mensajes que fueron protocolizados por el Sr. Martínez”. En el auto, el juez cita como testigo a quien fuera director del gabinete de coordinación y estudios de la Secretaria de Estado de Seguridad, el coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, para preguntarle sobre la gestión y control de los fondos reservados –con los que supuestamente se pagó al chófer–, dado que Martínez hizo especial referencia a su papel “como responsable de la contabilidad de los fondos siendo la persona que, al parecer, verificaba el destino de los mismos”.

También cita de nuevo como investigado al comisario Marcelino Martín Blas tras recibir un informe policial que señala que el 25 de julio de 2013 se encontraba un vehículo de la Unidad de Asuntos Internos, de la que él era jefe, en las inmediaciones de un taller al que acudía la mujer de Bárcenas, Rosalía Iglesias, por lo que se concluye que se “realizaron labores de vigilancia” al inmueble, un “cometido totalmente ajeno” a dicha Unidad.

Una de las agentes que iba en ese vehículo y que paró a repostar fue interrogada por la Policía, ante quien reconoció haber participado en labores de vigilancia relacionadas con Iglesias, tanto en el taller como en su domicilio, aunque matizó que no fue un operativo prolongado, según recoge el auto.

Dijo que en una de esas vigilancias de su domicilio detectó la presencia de otro agente haciendo las mismas funciones, algo que le llamó la atención y que se lo trasladó al jefe de sección de vigilancias –quien ella dijo que encargó dichos servicios y a quien se los reportaban– y éste le comunicó que se trataba de un relevo. Ahora el juez ha citado a ambos como testigos.

También emplaza a otro testigo de quien se encontraron archivos en el registro a la casa de Villarejo y a quien en la documentación sobre la operación se hacía referencia como una de las personas que habría contactado con la mujer de Bárcenas y que “podría haber actuado con testaferro” del ex tesorero del PP “en ciertas operaciones” en Sudamérica y en países del Este.

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