Una sala de estar en Melanesia
Los 200.000 habitantes de Vanuatu no tienen actividades de mucho estrés
Cuando hay que ganarse la vida en la pesca artesanal, en la agricultura de minifundios, en comercios de pueblos tranquilos, en atender a turistas que buscan sólo descanso, los chakras no pueden estar demasiado contaminados. Un estudio británico aseguró que en las islas Vanuatu, en Melanesia, en la Oceanía que forma un rosario entre la Gran Barrera de Coral y Nueva Guinea y Australia, no hay apenas estrés. Los 200.000 habitantes del antiguo archipiélago de Nuevas Hébridas, que compartían las dos potencias colonialeso del XIX y del XX, Francia y el Reino Unido, son los tipos que, dicen, de media, viven con más tranquilidad y felicidad en todo el planeta.
Esa distinción sociológica ha generado un plus de visitas, sobre todo de estrellas del espectáculo que buscaban allá la tranquilidad. En Vanuatu la principal fuente de ingresos extranjeros procede del turismo, pero no por ello han emprendido una expansión furibunda de sus recursos. En Vanuatu se pueden encontrar algunos resorts de lujo, pero no hay grandes moles hoteleras que amenacen sus frondosas costas de origen volcánico. Las ensenadas y las playas tranquilas predominan en un litoral que sólo está desamparado ante los tifones, la única amenaza en este rincón apartado del planeta.
Algunos de los principales hoteles que se pueden contratar desde España se encuentra el Fatumaru Lodge, que conocen algunos actores nacionales, cerca de la capital, Port Vila. El establecimiento ofrece ocho estudios con vistas a la bahía de Fatumaru y a la piscina del resort, con las habituales comodidades de un cuatro estrellas, y desde donde se pueden alquilar todo tipo de embarcaciones de pesca o recreo. En torno a una laguna cerca de Port Vila se encuentra otra opción elegida por los famosos, Sunset Bungalows, con unas espectaculares barbacoas.
Con la contratación de algún barco se puede explorar el archipiélago y tomar tierra en alguna de las islas deshabitadas. Imposible el estrés.
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