Juzgado de Guardia

Piden 22 años por intentar matar a expareja tras quitarle móvil para espiarla

  • Fueron pareja durante años en Nicaragua, y cuando él viajó a España, en 2019, sospechó que la mujer tenía otra relación

La sede judicial del Prado de San Sebastián. La sede judicial del Prado de San Sebastián.

La sede judicial del Prado de San Sebastián. / D. S.

La Fiscalía de Sevilla ha pedido veintidós años de cárcel para un hombre que apuñaló a su expareja después de robarle el móvil para espiar su contenido, al sospechar que tenía otra relación, y que al final del juicio ha pedido perdón a la mujer y a las víctimas del "maldito machismo". La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Sevilla ha dejado este lunes visto para sentencia el juicio contra F.R.C.A., para quien el Ministerio Público solicita diecinueve años de prisión por asesinato en grado de tentativa con las agravantes de género y parentesco y tres años por un delito contra la intimidad, mientras que la víctima reclama veinticuatro años en total.

La fiscal también se ha adherido a las peticiones de la acusación particular ejercida por la abogada Encarnación Ortega respecto a la responsabilidad civil y ha interesado que el procesado indemnice a su ex pareja con un total de 116.000 euros. Ambos fueron pareja durante ocho años en su país de origen, Nicaragua, y cuando él viajó a España, en enero de 2019, sospechó que la mujer ya tenía otra relación, según consta en el escrito de calificación de la Fiscalía, al que ha tenido acceso Efe.

El 25 de julio le quitó el móvil y vio fotografías de ella con otra persona, por lo que al día siguiente acudió al domicilio de Gelves (Sevilla), donde trabajaba como interna para dos ancianas, y con un cuchillo le causó nueve heridas, cinco de ellas en el tórax. La víctima entró en el hospital Virgen del Rocío en parada cardiorrespiratoria y no murió gracias a la "heroica actuación" de una doctora que, antes de meterla en el quirófano, le abrió el esternón y con una mano taponó las heridas en el corazón y con otra le hizo un masaje cardíaco, según las forenses.

F.R.C.A. ha negado que cogiese el móvil "por celos", pero ha admitido que le "interesó saber qué tenía allí" y que fue a Gelves en busca de "una explicación". "Si ella me hubiera dicho la verdad, yo ahora estaría en la gloria en mi país. Pero entonces pierdo la cabeza y saco el cuchillo. Se me fue la pinza y me abalancé sobre ella", ha confesado el hombre, quien llevaba el arma en una mochila porque era "una herramienta" de su trabajo en una carpintería.

La víctima ha relatado que pidió al acusado que no viajara a España y que "tres veces" le contó que estaba con "otro", pero "él no aceptaba la realidad". "Me sentía acosadísima, no me dejaba ser libre. A veces me decía que yo era una basura y que debía cuidarlo como un rey", ha lamentado la mujer, quien ha asegurado que durante el ataque le oyó decir "te voy a matar" y que se refugió debajo de la cama. "Después llegó una de las abuelas, yo salí y él se me quedó mirando con una cara que nunca podré olvidar. Todas las noches sueño que me quiere matar", ha concluido.

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