El Maestranza se plantea programarla en Sevilla

La Fundación Juan March recupera la ópera más ambiciosa de Manuel García

  • 'Il finto sordo', con dirección de escena de Paco Azorín, se estrenó el lunes en Madrid. Coproducen la obra el Teatro de la Zarzuela y la Ópera de Bilbao

Detalle del retrato donde Goya supuestamente inmortaliza a un joven Manuel García./ MUSEUM OF FINE ARTS BOSTON Detalle del retrato donde Goya supuestamente inmortaliza a un joven Manuel García./ MUSEUM OF FINE ARTS BOSTON

Detalle del retrato donde Goya supuestamente inmortaliza a un joven Manuel García./ MUSEUM OF FINE ARTS BOSTON

"Trasladar la ópera al salón burgués y formar a sus discípulos. O, dicho de otro modo, instruir deleitando". Así es como describe la Fundación Juan March la vocación que guio la actividad compositiva del mítico tenor sevillano Manuel García (1775-1832) al final de su carrera, retirado ya de los escenarios. La Juan March estrenó el lunes en Madrid Il finto sordo de Manuel García, lo que supuso la primera interpretación en tiempos modernos de esta ópera bufa de salón. Y lo hizo en un montaje nuevo que ha coproducido con el Teatro de la Zarzuela y la Ópera de Bilbao. Originalmente concebido para seis voces y piano, este título había permanecido inédito desde su estreno parisino hacia 1831.

Esta nueva producción, a cuyo estreno acudió el director general del Maestranza, Javier Menéndez, que está valorando programarla en Sevilla, cuenta con la participación de la soprano Cristina Toledo, el tenor Francisco Fernández-Rueda, los barítonos Damián del Castillo, César San Martín y Gerardo Bullón y la mezzosoprano Carol García. El director de escena, Paco Azorín, convirtió el escenario de la Fundación Juan March en la recepción de un hotel en la década de 1920 donde se desarrolla la acción teatral, con guiños a la tradición de la commedia dell’arte. La dirección musical corre a cargo de Rubén Fernández Aguirre, experto en la obra de García.

Manuel del Pópulo Vicente García, cuyo nombre ha quedado vinculado para siempre al de Gioachino Rossini, como explica el crítico musical de Diario de Sevilla Andrés Moreno Mengíbar, triunfó en los escenarios italianos, franceses y británicos; ofreció las primeras representaciones operísticas en Nueva York; llevó la ópera hasta México y se convirtió en maestro de cantantes que marcaron la interpretación operística a lo largo de más de un siglo. Para ellos compuso seis óperas de pequeño formato, con acompañamiento pianístico. Il finto sordo es quizá la más ambiciosa de estas óperas de reducido formato.

La dirección de escena de Paco Azorín opta por trazar un puente entre el momento en el que se concibió la obra y la actualidad "no para realizar un ejercicio de estilo -apostilla Azorín en las notas al programa-, sino para producir en el espectador contemporáneo un efecto parecido al que debió conseguir el maestro García con su público. Creamos un nuevo contexto para la puesta en escena y un nuevo tiempo: un aquí y ahora que redimensiona y resignifica la trama y la sirve al espectador sobre una bandeja de contemporaneidad".

Para apoyar la recuperación de esta tradición operística aún poco conocida la Fundación Juan March ha editado un completo programa de mano de 112 páginas con textos de Paco Azorín, el crítico e investigador Andrés Moreno Mengíbar y Teresa Radomski, musicóloga y autora de la edición (inédita). El volumen incluye también información completa acerca de Manuel García, su biografía e impacto.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios