'Jenufa', un drama actual

ARTES ESCÉNICAS

Tras haber programado en años anteriores ‘La zorrita astuta’ y Sarka’, el Maestranza ofrece la obra maestra de compositor Leoš Janácek

El elenco de 'Jenufa' posa junto al Teatro de la Maestranza.
El elenco de 'Jenufa' posa junto al Teatro de la Maestranza. / Juan Carlos Vázquez
Andrés Moreno Mengíbar

13 de febrero 2023 - 22:53

Tres años después, a causa de los estragos que la pandemia provocó en las programaciones de los teatros, Maestranza incluído, llega a Sevilla el anhelado estreno local de Jenufa, una auténtica obra maestra señera en la historia de la ópera. Aunque estrenada en Brno en 1904, para Javier Menéndez, Director General del Maestranza, “bien podría haber sido escrita ayer mismo dada su modernidad”. Preguntado sobre la actitud con la que debería asistir el público sevillano a este novedoso título, Menéndez responde que “debería venir con más atención y con más interés que si viniese, por ejemplo, a La traviata, que es un título que todo el mundo conoce. Pero en cambio con Jenufa puede disfrutar de la sorpresa de una obra absolutamente maestra nueva para sus oidos”.

Sobre ese aspecto de modernidad abunda Will Humburg, director musical de esta producción. “Se trata de una de las primeras óperas escritas (por el propio Janácek) en prosa”. Efectivamente, el interés de Janácek por plasmar en pentagramas las inflexiones del habla checa le llevó a completar decenas de cuadernos en los que iba anotando pequeñas células musicales captadas en las conversaciones por las calles y los campos de su Moravia natal. De ahí el que para sus óperas renunciase a la artificiosidad de la rima y buscase un mayor realismo en la palabra hablada con la naturalidad de la oralidad cotidiana. Es un aspecto que el director de escena, el afamado Robert Carsen, destacó en su intervención. “Yo comencé en el teatro como actor y por eso me atraen tanto las óperas de Janácek, que están tan profundamente atadas a la palabra y al habla”. Hace años que comenzó en la Ópera de Flandes y posteriormente en la de Estrasburgo una serie de producciones de las óperas de este compositor, que para el director canadiense “suponen un altísimo grado de condensación dramática. No son extensas porque Janácek va a lo esencial, al núcleo de los conflictos. En sus óperas no hay príncipes ni nobles, sino personas reales del día a día de los pueblos y las ciudades. Su música, en paralelo, está muy centrada en lo esencial”.

En los aspectos musicales de este drama rural de atmósfera cerrada y asfixiante se detuvo Humburg para recordar que Janácek bien podría ser considerado como un precursor del minimalismo. “La partitura está llena de pequeñas células temáticas de uno o dos compases que se van repitiendo”. Para el director alemán el calificativo más apropiado para la música de esta ópera es el de “sincera, porque la partitura refleja con exactitud lo que está ocurriendo y lo que cada personaje está sintiendo, sin más artificios”. Sobre esta cualidad Carsen apostilló que “así como en las óperas de Strauss o Puccini el cantante puede esconderse tras la música, en Janácek, como en Mozart, ello es imposible, dada la pureza y la desnudez de la escritura musical”.

Tanto Agneta Eichenholz (Jenufa) como Ángeles Blancas (Kostelnicka) señalaron la exigencia que esta ópera les supone a la hora de acompasar los acentos musicales con los prosódicos del texto checo, así como la fascinación que les sugieren los personajes femeninos de ésta y de otras óperas de Janácek. Blancas manifestó su pasión los últimos años por las óperas de este compositor, mientras que Eicheholz confesó que, a pesar de haber cantado el personaje en otras ocasiones, aquí está descubriendo aspectos nuevos en cada ensayo. Ello es posible debido a la esencialidad de la puesta en escena de Robert Carsen, que la calificó de “arte povera, pues con elementos escenográficos mínimos y simples se puede llegar al corazón del drama. Para mí es muy importante que el público sea capaz de acabar la historia por sí mismo y no por la disposición de complejos mecanismos escénicos. Es fundamental llevar a escena una ópera sin darlo todo por entendido ni cerrado. Jenufa es una auténtica tragedia griega en la que es imprescindible que se produzca la catarsis del público al final”.Tanto Thomas Atkins (Števa) como Peter Berger (Laca) ponderaron precisamente las posibilidades de ahondar en sus personajes que esta producción les permite.

Este título se representará en tres funciones en los días 16, 18 y 20 de este mes. Como novedad, se ha dispuesto de una representación a modo de pre-estreno para jóvenes hoy día 14.

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