Arte sonoro

Niño de Elche revisiona en el Reina Sofía el 'Auto Sacramental' de Val del Omar

  • El cantaor reflexiona sobre guerras, pecado y tecnología en este rescate de la obra sonora del granadino. La pieza podrá visitarse hasta abril de 2021 y se quedará en la colección del museo 

Francisco Contreras, Niño de Elche (1985), en el Reina Sofía bajo los altavoces de Lluís Casanovas. Francisco Contreras, Niño de Elche (1985), en el Reina Sofía bajo los altavoces de Lluís Casanovas.

Francisco Contreras, Niño de Elche (1985), en el Reina Sofía bajo los altavoces de Lluís Casanovas. / Óscar Cañas

El Auto Sacramental Invisible de José Val del Omar se ha convertido en el guión "a partir" del cual El Niño de Elche y el Museo Reina Sofía nos proponen meternos de lleno en la modernidad de esta composición que interroga de manera "crítica" sobre las guerras, el pecado original o la tecnología. Para Francisco Contreras (Niño de Elche) esta propuesta que se podrá visitar en el Museo Reina Sofía del 7 de octubre al 26 de abril de 2021 es un homenaje o rescate de esta obra de arte sonoro que guarda el museo y que el artista granadino empezó a componer en el año 1949 a modo de instalación sonora.

En concreto lo que el visitante podrá ver está dividido en dos espacios, el primero, y que da la bienvenida, es una contextualización histórica y documental alrededor de la creación del Auto Sacramental por parte de Val del Omar, de la que se ha encargado el arquitecto Lluís Alexandre. En ella, se pueden ver dos páginas de uno de los cuatro guiones que hizo el artista con notas y apuntes a mano que intentaban explicar de manera concreta como había que articular la voz para conseguir la tonalidad deseada para la pieza. Documento donde se puede leer: "acto primero: voces resonantes con un tono envolvente".

Un elaborado guion que distribuye el sonido (voces, músicas, ruidos diversos) a través de más de una decena de altavoces convertidos en lámparas votivas junto con el arquitecto Lluís Casanovas. Se trata de una composición de 40 minutos de duración en la que el quejío, las voces, o la música de Frank Sinatra se van sucediendo a la vez que esas lámparas se encienden y apagan. "Sinatra -dice Niño de Elche- puede representar esta cosa de la modernidad, qué supone el capitalismo en nuestras vidas, pero es una referencia más, como la referencia que hay a Madrid, a lo que la mística plantea sobre el padre y madre, todo eso me ha servido para seguir reflexionando sobre esas temáticas siempre a partir de la concepción sonora de Val del Omar. Es un reflexionar críticamente sobre esa base".

En palabras de Alexandre, al entrar en la instalación el visitante "descubrirá una estructura alámbrica colonizada por marañas de cables, focos y bombillas empalmados con regletas y enchufes". De esta estructura cuelgan quince altavoces cuyos pabellones se precipitan sobre el visitante, como hicieran los altavoces militarizados de La Voz del Frente o del Circuito Perifónico, creados por Val del Omar (Granada, 1904-Madrid, 1982) durante la Guerra Civil.

Con este trabajo, Niño de Elche se ha "desplazado a otro territorio" y por eso ya no es "el mismo" que cuando en septiembre empezó a escuchar el archivo sonoro de Val del Omar, propiedad del museo estatal. "Ahí reside la concepción radical de lo que supone cantar, el seguir desplazándote, cambiando, reinventándote, ahí es donde para mí un trabajo tiene sentido", matiza el cantaor.

Por su parte, el director del Museo Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, destaca que apostar por Niño de Elche se debe que "es alguien que está trabajando en diversas disciplinas", un artista "gamberro y atrevido". "La pieza se quedará en la colección del museo y eso implica que estamos pensando durante la pandemia en cómo serán los museos en el futuro, ya no se tratará tanto de traer y mover cosas, cajas y aviones, sino de promover la investigación, la Historia, cambiar formas de producción cultural, que es más económico y sostenible".

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