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El comediante | Estreno en Netflix

Una vida sin gracia

Gabriel Nuncio, co-director, guionista y protagonista de 'El comediante'.

Gabriel Nuncio, co-director, guionista y protagonista de 'El comediante'.

No sabíamos que nuestro Ignatius Farray tuviera un gemelo en México, tampoco que, como él, éste se dedicara a la comedia en tiempos de post-humor y cancelaciones. Se llama Gabriel Nuncio y lo hemos descubierto en esta película que acaba de llegar a Netflix para recordarnos, menos mal, que también existen esquinas no formateadas dentro de su programación semanal, pequeños reductos que permiten cierta respiración para cines nacionales y voces singulares que no nacen con una vocación de márquetin global.

Con todo, lo que vemos y escuchamos en El comediante nos resulta bastante familiar, enésimo retrato de la crisis del hombre en la cuarentena, un tipo sin atributos, fracasado y mustio que se dedica con poco éxito al noble arte de intentar hacer reír en clubes de comedia stand-up y que recorre las calles y garitos de segunda de México DF buscando un camino que lo redima de su poca fortuna.

Organizada en torno a sketches, encuentros y repeticiones, la película que también dirige Nuncio junto a Rodrigo Guardiola asume su condición episódica y su particular viaje astral para hacer un canto a esos tipos tan patéticos como entrañables que provocan tanta risa como pena, o lo que es lo mismo, juega en la división de esa comedia posmoderna que tiene más de pequeño y extrañado drama cotidiano que de vehículo para la carcajada.

Invitado a ser donante de esperma por su mejor amiga, ilusionado con la (falsa) idea de la paternidad, atribulado por una relación con una española que dice comunicarse con extraterrestres, nuestro protagonista escribe un guion sobre el viaje sin retorno de una mujer astronauta a Marte y se lo presenta a algunos conocidos actores y actrices mejicanos (Huertas, Suárez) que se prestan al cameo, también a un trasunto de Atom Egoyan que está en una de esas lucrativas giras de asesoramiento para incautos aspirantes a cineastas. Son algunas de las situaciones y accidentes que este filme visita y revisita buscando la empatía y la sonrisa cómplice con un tipo empeñado en pagar una y otra vez al cerrajero para que le abra la puerta de su apartamento.