Cultura

Los libreros españoles buscan desde hoy en Sevilla su "punto de inflexión"

  • Sergio del Molino, Martínez de Pisón y González-Sinde abren un congreso en el que el sector aspira a certificar la "tímida" recuperación que los profesionales detectan tras la durísima crisis

Imagen de archivo de la librería sevillana Palas. Imagen de archivo de la librería sevillana Palas.

Imagen de archivo de la librería sevillana Palas. / josé ángel garcía

Sergio del Molino, Ignacio Martínez de Pisón y Ángeles González-Sinde, junto a Luis Alegre que ejercerá de moderador, abrirán hoy en la Fundación Tres Culturas el vigesimotercero Congreso Nacional de Libreros, que organiza la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (Cegal) y reunirá a casi 300 profesionales del sector del libro, pues acudirán también editores, distribuidores, bibliotecarios y periodistas culturales, además de representantes de las administraciones públicas. Y la primera buena noticia es, de entrada, la celebración misma del encuentro siete años después del último, en Las Palmas.

En este tiempo, las librerías han soportado el impacto de la crisis -la facturación descendió hasta un 40% en los peores momentos- y el apuntalamiento de las "grandes transformaciones" relacionadas, principalmente, con el comercio electrónico. "Por eso hay muchas ganas de compartir experiencias, de contar cómo hemos logrado sobrevivir", dice Jesús Otaola, de la librería malagueña Proteo-Prometeo; y también, apunta el presidente de Cegal, Juancho Pons, de certificar el ansiado "punto de inflexión", la consolidación de esa "dinámica bastante positiva" que ha roto, por fin, "la tendencia a la baja durante varios años" y ha llevado a las librerías a registrar un aumento de sus ventas, si bien "muy tímidamente".

Hemos conseguido ser puntos de referencia también para la venta de libros 'on-line"

Todo es cautela, en fin, en un sector con el que se ha cebado la durísima crisis económica. En una sociedad, por otro lado, cuyos índices de lectura tampoco invitaban antes al optimismo. "El futuro no sé cómo será, pero el presente es difícil. Vas en el metro o en cualquier transporte público por Londres, París o Bruselas y ves a mucha gente leyendo. Aquí, en cambio...", afirma Pons, que se ha propuesto no obstante que el congreso se dedique "a celebrar y pensar, y no a llorar". "De todos modos, no podemos mirar para otro lado", dice Eva Cosculluela, de la librería zaragozana Portadores de Sueños y vicepresidenta de Cegal, sobre el cambio en los "modelos de ocio". "Facebook, las series de televisión..., eso está ahí, no va a desaparecer. Así que tenemos que pensar muy bien qué hacer para que recordar a todos que un buen libro es algo tan hermoso y que nos puede dar tantas horas de felicidad, y que es una alternativa de ocio igual o mejor que las otras".

Por eso, explica Pons, las principales líneas de debates del congreso hasta su clausura el viernes tendrán que ver, por un lado, con la "recuperación del papel de prescriptores", en el que ya ha habido avances, dice, y por otro con la mejora y el aumento de la eficacia del trabajo interno en una librería, toda vez que, lejos de la estampa propia de comedia romántica del "librero que se pasa el día con una taza de té al lado", la gestión de estos negocios es hoy más que nunca, ante el paradigma digital y la voraz competencia de los grandes grupos internacionales, extraordinariamente ardua.

En relación con esta última cuestión, explica Pons, el congreso tiene como objetivo mejorar con las aportaciones de todos los asistentes la "herramienta tecnológica" de Cegal en Red, que permite conocer "en unos segundos" las existencias "reales" de un libro en cualquier librería asociada del país, y luego poner a disposición del público esa información y la posibilidad de realizar una compra en www.todostuslibros.com. "Últimamente esta información es muy útil también para las editoriales independientes", dice el presidente de Cegal. Muchas de ellas, ante el carísimo precio de los servicios de las consultoras privadas que realizan los informes de ventas en España, "están empezando ya a comprarnos estos datos para poder calcular sus tiradas y evaluar la necesidad o no de imprimir una nueva edición de un título", explica. Esta iniciativa, que empezó a tomar forma en el anterior congreso de Las Palmas, ha contribuido en no pequeña medida, dice Pons, a que las librerías hayan "vuelto a ponerse en el centro del sector" y recuperado mucho terreno perdido como "puntos de referencia también para la venta on-line frente a las grandes plataformas.

De la mejora de todas estas cuestiones logísticas e internas se hablará mucho, como también de la "reconversión" de las librerías meramente vendedoras en "agentes culturales", algo que Cosculluela considera "esencial" para la supervivencia de una librería independiente. "En España se publican 80.000 títulos al año, y eso no hay librería que lo resista, ni por dinero ni por espacio. Hay que especializarse, seleccionar muy bien qué quieres ofrecer a tus clientes y, por supuesto, implicarse en la vida cultural de la ciudad. La librería no puede ya ser un lugar donde se venden libros y ya, como si fueran tornillos: ha de ser un sitio vivo, dinámico, donde estén pasando cosas permanentemente, ya sea la posibilidad de encontrarte con autores, editores u otros lectores, exposiciones o lo que sea. Quienes leemos sabemos que la lectura es una gran experiencia de ocio, pero hoy hace falta ofrecer un plus, hay que hacer que la propia visita a la librería sea una experiencia de ocio", dice la librera zaragozana. "Tenemos que abrirnos a nuestros barrios. En la cercanía está la clave", añade Otaola, que recogió el año pasado el Premio Premio Librería Cultural por la trayectoria de Proteo-Prometeo.

Sobre estas cuestiones reflexionarán durante estos días -mañana y el viernes, en el Caixafórum- los participantes en el Congreso de Libreros, que clausurarán dos ex libreros, Paco Puche y el ex presidente del Gobierno Alfonso Guerra. Y como se trata de "articular de manera útil la colaboración de todos, más allá de la mera declaración de intenciones", recuerda Cosculluela, participarán en las sesiones otros profesionales relacionados de un modo un otro con el sector del libro: desde editores (Impedimenta, Anagrama, Seix Barral, Alianza, Debate, Blackie Books, Nórdica, Libros del Asteroide, Alianza...) a representantes de la Federación Europea e Internacional de Libreros (su directora, Fran Dubruille) y de la Feria de Libro de Fráncfort (Marifé Boix García), la más importante del mundo, pasando por libreros de significativa trayectoria como Antonio de Marco, hoy responsable de la librería Pasajes, en Madrid, y hace unos años encargado de desarrollar Amazon España.

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