La salud es lo que importa

Obesidad, pandemia y vacaciones

Para ganar esta batalla debemos ponerle la etiqueta de prohibido a los ultraprocesados

Con las vacaciones llegando a su fin se empieza a notar un ligero cambio en cuanto a los hábitos de vida. Cada vez la población es más consciente de la importancia de una buena alimentación y de la práctica de ejercicio físico para vivir más y mejor. Bien es cierto que durante el verano se suelen realizar más comidas fuera de casa y nos saltamos algunas de las normas de alimentación que nos hacen aumentar de peso unos kilos. Felipe del Valle, especialista en nutrición humana del Centro de Excelencia en el Tratamiento de la Obesidad del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón, apunta que “la clave para perder el peso ganado durante las vacaciones estivales está en conseguir un correcto balance energético manteniendo un ligero déficit calórico”. Para ello, continúa, “no sólo debemos bajar la ingesta calórica, sino aumentar el gasto calórico volviendo a nuestras rutinas de ejercicio físico; ya que éste contribuirá a quemar calorías y como consecuencia a perder peso poco a poco, manteniendo la masa muscular”.

Los hábitos de vida de los españoles también se han visto modificados en gran medida por la pandemia. Hasta un 22% de la población ganó peso durante el confinamiento, debido a la falta de ejercicio, la ansiedad, o el aumento del consumo de dulces y alcohol. Pero eso no es todo, ya que se ha demostrado que las personas con obesidad tienen mayor riesgo de infectarse por Covid-19, de ser hospitalizadas e incluso de sufrir complicaciones severas.

Según datos de la Sociedad Española de Obesidad el 80% de los pacientes con forma grave de infección por coronavirus tenía obesidad. De momento, ya se han analizado distintas causas: es responsable de un estado inflamatorio crónico que impide una rápida respuesta del sistema inmunitario y el exceso de grasa reduce la reserva respiratoria y perjudica la función pulmonar. Estas evidencias señalan a la obesidad como uno de los principales factores de riesgo del coronavirus, por lo que es importante que las personas obesas extremen al máximo las medidas de prevención.

Para ganar esta batalla debemos poner la etiqueta de prohibido a muchos alimentos: los ultraprocesados. La recomendación del experto es “basar nuestra alimentación en productos frescos de temporada y evitar los ultraprocesados (bebidas azucaradas, bollería industrial, precocinados, galletas, lácteos azucarados, postres, dulces, pizzas o snacks)”. Otro buen hábito es realizar cinco ingestas al día, incorporando tres piezas de fruta, porque tal y como señala Del Valle, “evitará que comamos con ansiedad, que las comidas sean copiosas y ayudará a que nos saciemos con una cantidad menor de alimentos”.

Acudir al supermercado con una lista realizada previamente, y tras haber saciado el hambre será la forma de “evitar comprar por impulso alimentos inadecuados y poco saludables como azúcares, grasas o precocinados”. Por último, Del Valle invita a realizar un descanso suficiente y olvidarse de las dietas milagro con pérdida de peso rápida, ya que pueden ser perjudiciales; normalmente esa pérdida no se consolida en el tiempo y se producen los temidos efectos rebote. Es lo que hay. Seguro.

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