Análisis

Carmen Otero y Reyes Lama

Periodistas

La historia de Sevilla desde la Plaza Nueva

Entrada del Hotel Inglaterra Entrada del Hotel Inglaterra

Entrada del Hotel Inglaterra

EL 19 de julio de 1936, un día después del inicio de la Guerra Civil, Manuel Otero Ruiz hizo las maletas y se trasladó a vivir a una habitación del Hotel Inglaterra. Su propietario, Francisco Carrere, atemorizado por su origen francés, decidió regresar a su país, dejándole a cargo de las instalaciones que los requetés habían confiscado para convertirlo en un improvisado cuartel. El pasado 19 de marzo el nieto de Manuel Otero Ruiz también tuvo que hacer las maletas. Como su abuelo hace ochenta y cuatro años, ocupa una habitación del hotel que, por primera vez en sus 163 años de historia, ha cerrado sus puertas. Pero la situación es bien distinta. Mientras que su abuelo tuvo que hacer frente a la ocupación del hotel por los requetés, la organización paramilitar que apoyó la sublevación contra la República, Manuel Otero Alvarado ha acatado la decisión del Gobierno de cerrar todos los establecimientos hoteleros para frenar al coronavirus. El tercer Manuel Otero que dirige el Hotel Inglaterra tendrá que convivir con el silencio de los pasillos vacíos y la incertidumbre de un futuro que nadie se atreve a discernir.

El cierre del Hotel Inglaterra se produce en un momento en el que quiénes firmamos estas líneas dábamos los últimos retoques a un libro en el que contamos el apasionante devenir del hotel decano de la ciudad. Un título de veteranía que ha conseguido gracias al tesón de los empresarios, hombres y mujeres que, a caballo entre tres siglos, fueron recogiendo el testigo del negocio, mientras sus competidores tiraban la toalla. A través de los personajes que se alojaron en el hotel, de sus épocas de declive y de esplendor y de su inevitable adaptación a los tiempos, hemos seguido la propia historia de la ciudad, porque desde su privilegiada situación en el corazón de Sevilla, el hotel Inglaterra ha sido testigo de todos los grandes acontecimientos sociales y políticos del último siglo y medio. Por sus habitaciones han pasado reyes, príncipes, escritores, músicos y artistas. Todos ellos forman parte del anecdotario de un hotel que ha visto pasar monarquías, repúblicas, dictaduras, revoluciones, guerra y paz.

Cuando en 1857 el empresario Antonio Ricca abrió las puertas de la Fonda de Londres, el primer nombre del Hotel Inglaterra, los sevillanos ya disfrutaban con entusiasmo de la nueva plaza que se había inaugurado apenas un año antes, sobre los escombros del viejo convento de San Francisco. El arquitecto municipal Balbino Marrón fue el encargado del diseño definitivo de la Plaza Nueva, una gran explanada rectangular, presidida por el Ayuntamiento, flanqueada por 30 casas señoriales, con fachadas uniformes. Antonio Ricca tuvo claro que ese nuevo espacio de ocio era el lugar perfecto para ampliar su negocio de hostelería, cuidando hasta el último detalle para satisfacer las necesidades de los exigentes viajeros procedentes de Europa y Estados Unidos, que llegaban a Sevilla atraídos por los extravagantes relatos de los viajeros románticos.

La inolvidable Sissi, en sus estancias

Los periódicos de la época cuentan que en 1861 se alojó en la Fonda de Londres la emperatriz de Austria, la inolvidable Sissi. Su estancia de tres días en la Fonda abrió la larga lista de huéspedes ilustres durante la segunda mitad del siglo XIX, entre los que figuran la andaluza Eugenia de Montijo, emperatriz de Francia, el más famoso escritor de cuentos, el danés Hans Christian Andersen o el compositor italiano Giuseppe Verdi, autor de la ópera más veces representada en el Mundo, La Traviata.

A comienzos del siglo XX, la Fonda de Londres cambió su nombre por el de Hotel Inglaterra, con el que ha llegado hasta nuestros días. Por sus habitaciones y su acreditado restaurante siguieron pasando personajes que han dejado huella en la historia, como el rey Alfonso XIII, el príncipe Eduardo de Gales y los premios Nobel de Literatura, Juan Ramón Jiménez, Miguel Ángel Asturias, José Saramago y Mario Vargas Llosa.

Orgulloso de su pasado, hasta hace unos días la Guerra Civil española había sido el episodio más triste en la historia del Hotel Inglaterra. En las primeras horas de la tarde del 18 de julio de 1936 las fuerzas leales a la República se refugiaron en el hotel, para defenderse de las tropas dirigidas por el general Queipo de Llano. Fue la primera batalla de una Guerra Civil que asolaría España. Duró apenas unas horas. Aún no había caído el sol cuando un destacamento de artillería bombardeó el Hotel Inglaterra. La rendición de la guardia de asalto de la República puso fin a la refriega. A las 11 de la noche, una manta cuartelera cubría el cuerpo de José Costa, un humilde mozo calefactor, que fue alcanzado por la esquirla de una bomba. Años más tarde, en una habitación del Hotel Inglaterra, el investigador británico Hugh Thomas decidió escribir sobre cruel historia de nuestra guerra y su libro sigue siendo una referencia indispensable para adentrarse en la crónica de un conflicto que todavía hoy despierta pasiones y controversias.

Poco podíamos imaginar que un acontecimiento tan inesperado como la propagación de un virus nos iba a obligar a abrir un penúltimo capítulo en el libro que narra la historia del Hotel decano de la ciudad. Según la Federación Andaluza de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Fahat) el 21 de marzo habían cerrado 1.046 hoteles en la comunidad autónoma. Las 90 habitaciones del hotel Inglaterra permanecerán cerradas estos días con un solo huésped.El medio centenar de trabajadores que permanecen en sus casas volverán a sus puestos en la recepción, la lencería, el mantenimiento, la cocina, la Terraza…, cuando la pesadilla del Covid-19 haya terminado y retomemos la vida y dejemos atrás el momento en quedó paralizada, como la imagen congelada de una película.

Y en el capítulo que queda por escribir contaremos el día en que el Hotel Inglaterra volvió a abrir sus puertas.

¿Te interesaría recibir en tu correo las claves del día? Suscríbete a nuestra 'newsletter' y empezarás a recibirla cada mañana a primera hora

* campos obligatorios
Política de Privacidad *

Al suscribirme a la Newsletter confirmo que he leído la Política de Privacidad y la Política de Cookies y doy mi consentimiento para el tratamiento de mis datos personales con fines informativos y comerciales

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios