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La ciudad y los días

Carlos Colón

ccolon@grupojoly.com

Árboles, so cursis, árboles

El Ayuntamiento cae en la cuenta de que las calles y plazas carentes de árboles son parrillas de san Lorenzo

La perspicaz Gerencia de Urbanismo ha caído en la cuenta de que nuestro verano es duro y largo, que ello requiere protegerse del sol abrasador y que, dada la carencia de árboles, el mal cuido de los que tenemos y la afición por talarlos dejando tocones y alcorques cubiertos de cemento por todas partes, habría que poner toldos. ¿Toldos? Árboles antes que nada, mi alma, árboles. Y toldos solo allí donde no puedan plantarse.

De un lado, con trompetería y timbales, el Ayuntamiento anuncia que desde que empezó el mandato de Espadas se han plantado 18.000 árboles y que la campaña de plantación 2021-2022 contempla plantar más de 5.000. Será verdad. Pero la carencia de árboles en la mayoría de las calles y avenidas de la ciudad es evidente para todo aquel que se las patee y cada verano se convierta en el grano de café La Estrella que se echaba al fuego al grito de "vamos chicos, al tostadero", perfumando las paradas de autobús, calles y avenidas como los Sainz de la Maza aromatizaban la confluencia de Goyeneta y Compañía.

Tan evidente es la carencia de árboles, y por lo tanto de sombra además de amables pantallas verdes que hermoseen las calles y disimulen tanta grosera tropelía arquitectónica, que la Gerencia de Urbanismo ha caído en la cuenta de que muchas, muchísimas, calles, avenidas y paradas de taxis y de autobuses son parrillas de san Lorenzo, hogueras de Juana de Arco, quemaderos de la Inquisición, desiertos de Lawrence de Arabia, asadores de carnes ciudadanas. Y ha decidido como prioridad (¡a buenas horas!) que se entolden calles y puentes como tan malamente, con plásticos chapuceros, se hace en el centro.

Para ello pondrá en marcha -atención a la cursilería- el proyecto "Sombras: estrategias para el manejo del confort térmico en la ciudad de Sevilla" para "definir una nueva estrategia de intervención sobre los espacios públicos de la ciudad y adaptarlos a las temperaturas extremas y al cambio climático" (¿ahora se enteran de que en la deforestada Sevilla hace calor y tienen que recurrir al cambio climático para disimular el despiste?). Una Cátedra de Urbanismo Ecológico de Sevilla "aglutinará distintos grupos de investigación y trabajo multidisciplinar de arquitectura, ingeniería agronómica, ingeniería, sociología, antropología o nuevas tecnologías" que "busquen soluciones para mejorar el confort térmico de la ciudad". Chúpate esa, boquita de fresa.

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