La ventana

Luis Carlos Peris

Final feliz, de momento, en Plaza de la Alianza

COMO a veces el fin justifica los medios convengamos en lo pintoresco de la negociación a pie de escalinata entre Torrijos y los vecinos del barrio, de su barrio, el de Santa Cruz. Ese edil que sube al Ayuntamiento y que se topa con unos ciudadanos a los que se llevan los demonios por un absurdo y estúpido cambio en el nombre de una calle, plaza en este caso. Pero el omnímodo edil, como el que no quiere la cosa, se adorna muy toreramente, yergue la figura y les dice que eso está arreglado, que de Plaza Indalecio Prieto, nada de nada, que sólo son cosas del alcaide Galindo. E Indalecio Prieto, que no tiene calle ni en su Oviedo del alma, tampoco la tendrá en Sevilla, lugar al que bajó bien poco. Bien está lo que bien acaba, si es que ha acabado, pero aun satisfechos por la deriva del caso, sí choca que al arreglo se llegue porque un vecino impidió el desaguisado. Qué ganas de crear problemas gratuitamente.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios