Hoja de ruta

Ignacio Martínez

Gripe, política y transparencia

LA pregunta sobre si era necesaria la visita de las ministras Jiménez y Chacón al Centro Militar de Farmacia, con el atrezo de los gorros de ducha e impermeables transparentes como los que los turistas se compran cuando les sorprende una tormenta de verano, tiene dos respuestas muy dispares. La buena es que sí, que debieron ir el jueves a Burgos para mostrar al país que en este centro de Defensa se fabrican nueve millones de comprimidos al mes, lo que trasladó un mensaje de tranquilidad a los ciudadanos. Y, de camino, el paseo bajo plástico enseñó una de las eficientes tareas de un Ejército democrático en tiempos de paz. La respuesta mala es que los políticos cada vez basan más sus actuaciones en la puesta en escena, que sólo existe para muchos de ellos lo que se vende bien a los medios, el marketing político protagonizado por su exhibición estelar.

La ministra de Defensa Chacón es veterana en estas lides. Su afán por la notoriedad y su afición a los horarios televisivos la llevó en marzo a anunciar la retirada de las tropas españolas de Kosovo sin avisar previamente ni a la OTAN, ni a los Estados Unidos. La titular de Sanidad, Jiménez, por el contrario, está siendo una ministra muy discreta que gestiona la crisis de la gripe A con diligencia y consenso. Un sentido común que le faltó a una antecesora suya, también nacida en Málaga, que tuvo que lidiar con otra crisis sanitaria delicada, la de las vacas locas, pero pinchó en hueso, la pobre.

Jiménez, sin embargo, está utilizando de manera masiva el arma de la transparencia, no sólo para los impermeables. Tanto, que a veces peca por exceso. La prevención para los niños menores de 14 años se ha convertido en un culebrón. Primero se les iba a vacunar, después se decidió que no. Y ahora no se descarta. Demasiado titubeo.

Ha estado muy bien en este asunto el Partido Popular, dicho sea de paso, como una excepción en un verano en el que ha primado la afición popular por el tremendismo en otros lances. Los consejeros autonómicos de Salud del PP han estado a la altura de los riesgos y la alarma creada por la gripe A, y se ha conseguido la unanimidad estratégica entre el Gobierno y todas las comunidades autónomas. Incluso con una discrepancia sobre la mesa: el PP ha planteado que se estudie la vacunación de los menores de 14. Los especialistas insisten en que no es necesario: la última indicación al respecto la dio ayer la Organización Médica Colegial. Pero cualquier riesgo que amenace a nuestros hijos, por leve que sea, angustia a la sociedad. Y es poco discutible que los colegios son un foco de eventual contagio de primer nivel. Todo esto inquieta de cara al otoño.

En fin, se tome finalmente la decisión que se tome, en base a las recomendaciones de las autoridades sanitarias, en su afán por la transparencia, el Gobierno debería evitar televisarnos sus dudas.

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