Las dos orillas

Ministros al punto y aparte

Esta remodelación, en verdad, se le ha quedado cortita. Porque se han salvado los cinco de Unidas Podemos

Lo que faltaba: ahora un cambio de ministros en plena canícula ardiente. Ya no saben qué hacer para que no hablemos de la pandemia galopante de los jóvenes y de las recomendaciones de Francia y Alemania para no viajar a España. Así que Pedro Sánchez ha aprovechado para poner el punto y aparte a varios ministros y ministras, y zampárselos cual chuletones cocinados en los fogones del CIS. En esa última cena ha caído hasta el chef Iván Redondo, y a la portavoz, María Jesús Montero, la ha retirado de la atención al cliente. Sin embargo, se le han ido vivos (y se han quedado crudos) los ministros y ministras de Unidas Podemos, que son cinco: Yolanda Díaz, Ione Belarra, Irene Montero, Alberto Garzón y Manuel Castells, poco útiles y prescindibles, aunque los tres últimos parecen imbatibles. Siguen como si fueran de otro Gobierno, o de otra galaxia.

Los barones del PSOE estaban que trinaban. A un barón como Emiliano García- Page se le da un micrófono y dice que no le gustan los indultos, o que hay ministros como Garzón que están aburridos y por eso inventa necedades. Como la abstinencia de comer carne, aunque no sea viernes de Cuaresma. Los barones ya tenían desconcertado a Pedro Sánchez. Entre lo que decía Emiliano el del PSOE y lo que dice Isabelita la del PP cada día hay menos diferencias. Y ahí lo ven: Pedro ha colocado de portavoz a una mujer de la confianza de Emiliano, Isabel Rodríguez, alcaldesa de Puertollano, que releva en el parloteo a nuestra Montero, se pone el diálogo por montera y será la ministra de Política Territorial, en sustitución de Miquel Iceta, al que le cambian la cartera y le dan Cultura, ya que no lo podía echar a los cinco meses.

Es una remodelación guay, en la que caen Carmen Calvo, José Luis Ábalos, Juan Carlos Campo, Arancha González Laya, Isabel Celáa, José Manuel Rodríguez Uribe y Pedro Duque. Peces gordos y chuletones al punto, buen menú. Además de cambiar a la presidenta del Senado, Pilar Llop, para nombrarla en Justicia, y pasar a Óscar López desde los Paradores a jefe de su gabinete. Salen ministros que estaban echando humo, de quemados que se les veía. Y parece que el Gobierno va a ser más moderado, con Nadia Calviño potenciada, pero quizá sea un truco para convocar elecciones en 2022 con una imagen menos estropeada.

Esta remodelación, en verdad, se le ha quedado cortita. Porque se han salvado los cinco de Unidas Podemos, que eran de los más impresentables de ese gabinete.

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