Azul Klein

Charo Ramos

chramos@grupojoly.com

Museos sin turistas

Las principales pinacotecas perdieron un 70% de visitas pese al enorme interés de sus propuestas expositivas

Hace ahora diez años la National Gallery de Londres inauguró una fascinante exposición dedicada a la faceta de pintor de Leonardo da Vinci en la corte de Milán con la que batió todos sus récords de público. La venta anticipada se disparó y, en su recta final, las aglomeraciones ante las obras maestras eran tan insólitas que había que aguardar en tercera y hasta cuarta fila para ver sin interrupciones hitos como La dama del armiño o las dos versiones enfrentadas de la Virgen de las rocas pertenecientes al Louvre y a la propia pinacoteca. La muestra tardó cinco años en organizarse y su complejidad tuvo mucho que ver con el hecho de que apenas hay pinturas del genio italiano (de las 20 que completó se conservan sólo 15, y la National Gallery reunió 9 de ellas, además de medio centenar de sus dibujos y bocetos). Parte del entusiasmo sin precedentes que provocó iba a replicarse con la atractiva reunión de obras de la pintora Artemisia Gentileschi que el museo que dirige Gabriele Finaldi trajo por primera vez a Londres en 2020. La exposición concluía el 24 de este mes pero la pinacoteca lleva semanas clausurada en un país que ha iniciado su tercer confinamiento y cerrado los colegios.

A la espera de las restricciones que previsiblemente conoceremos aquí en los próximos días, no es ocioso pensar cómo van a reinventarse los grandes museos españoles, cuyas cifras de visitantes han caído un 70% en 2020 tras encadenar varios meses de cierre por el confinamiento, la pérdida del turismo extranjero y las limitaciones de aforo y horario que conlleva la emergencia sanitaria. La National Gallery ofrece ahora, bajo demanda y por un precio de 8 libras, una visita virtual de 40 minutos a la exposición Artemisia guiada por su comisaria Letizia Treves. No parece probable que esas 8 libras vayan a equilibrar sus cuentas públicas pero son una manera de difundir el gran trabajo realizado y apoyar las investigaciones que son el origen de proyectos tan ambiciosos como éste. Tristemente la pandemia coincidió también con un año en el que casi todos los museos españoles apostaron fuerte por mujeres artistas y, aunque menos mediáticas ahora que Artemisia, las obras de Lee Krasner y de Lygia Clark reunidas por el Guggenheim merecían alcanzar a mucho más público. El museo vasco cerró 2020 con 315.908 visitas frente a las 1.170.669 registradas el año anterior. También el Thyssen, el Prado y el Reina Sofía contabilizaron el peor descenso de su historia. En nuestro contexto más próximo es de agradecer que el esfuerzo realizado por el CAAC, el Bellas Artes de Sevilla y la Fundación Cajasol durante el Semestre Laffón y la muestra dedicada a la pionera Suzanne Lacy hayan servido para alentar la vuelta a los museos y reivindicar cuánto nos queda por explorar del fértil catálogo de las mujeres artistas.

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