Quinientos días

No falta año y medio para las elecciones municipales, son días los que quedan

Son los que le quedan, día más o menos, a la corporación municipal sevillana que hoy estrena alcalde presidente. Contados así, en días, se disparan las urgencias y parece menos tiempo que si decimos que las próximas elecciones van a ser el año que viene, en mayo de 2023. Pero las dos cosas son verdad. Resulta eficaz contabilizar el tiempo en días para la entrega de un trabajo, como nos enseñó Jacinto Pellón, que quizás muchos sevillanos no hayan oído nunca nombrar o medio olvidado, pero fue el ingeniero responsable, con todo su equipo, de la construcción y funcionamiento de la Expo 92. El señor Pellón situó en las entradas del recinto marcadores electrónicos como una auténtica cuenta atrás que marcaba los días que faltaban para la inauguración del certamen. Cuenta atrás que nos responsabilizaba y motivaba. Y la unidad de medida eran días. No semanas, meses o años, no. Días. El mensaje era claro y directo: hay que aprovechar el día de hoy. Recuerdo la mañana que los marcadores señalaban 99 días. Ya sólo eran dos cifras y estaba claro que o te ponías las pilas o el calendario te atropellaba. Y funcionó. Gracias al esfuerzo de todos y porque teníamos un objetivo común y concreto y cada uno sabía lo que había que hacer.

¿Es mucho tiempo quinientos días? Pues depende cómo se mire. Por ejemplo, desde el estado de alarma de marzo de 2020 solamente han pasado 659 días, aunque se nos están haciendo larguísimos. Y no digamos a los que enfermaron y a los profesionales de la salud. El tiempo se multiplica si hacemos muchas cosas y se acorta al dejar pasar las horas. Ha comenzado el año y para los sevillanos en las próximas semanas, en la breve pausa que media entre recoger los regalos de los Reyes Magos, guardar los adornos de Navidad y la llegada del Miércoles de Ceniza, el año se pone en marcha. Pero ese biorritmo local que nos empuja hacia la promesa de una primavera de celebraciones y fiestas debe ser compatible y simultáneo con los calendarios del dinamismo que necesita una ciudad moderna, con mucho que conseguir y muchas necesidades que resolver.

Por eso me permito sugerir a nuestra corporación municipal, cada uno desde sus responsabilidades, bien de gobierno o de oposición, con el alcalde a la cabeza, que contabilicen en días los plazos para proponer, gestionar y ejecutar los proyectos y asuntos de Sevilla. No falta año y medio para las nuevas elecciones municipales, son días los que quedan. Y los días vienen unos tras otros, imparables. Es la inercia del calendario. Y seguro que surgirán temas mundiales, nacionales y autonómicos y no pienso solamente en elecciones, pero ninguno de ellos debe distraer, posponer o apartar los objetivos de la ciudad. Ya ha quedado claro que es en lo local donde se juegan muchas de las cuestiones que atañen, preocupan y benefician a las personas. Hay que recuperar y mantener un alto ritmo de tareas y realizaciones. Más marcha, toda la posible. Y quedan unos escasos quinientos días, aunque también están sus noches.

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