La ventana

Luis Carlos Peris

lcperis@diariodesevilla.es

Rogando por recuperar la Línea C-5

Muerto el perro se acabó la rabia y la línea C-5 queda suspendida tras los dos accidentes causados por sus microbuses en cinco días, uno el martes y otro el sábado en el mismo sitio y casi a la misma hora. Y con la suspensión de esa línea se queda la ciudadanía que vive en el enorme casco histórico de Sevilla sin perrito que le ladre, léase un servicio público apto para todos los bolsillos que sirva para los desplazamientos intramuros. Casco histórico mayoritariamente poblado por personas mayores que tienen en esos microbuses la solución a sus problemas de movilidad. Una línea como sosias de aquellos microbuses que paraban a gusto del consumidor y que fue como la heredera legítima de aquel tranvía de la Puerta Real (Línea 8) que permitía a nuestros mayores llevarnos a jugar a Cristina. Ahora, ay, se suspende el único antídoto a tanta peatonalización.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios