Las dos orillas

José Joaquín León

La Torre Cajasol

LA Torre Cajasol (vulgo Torre Pelli), que será construida en la isla de la Cartuja, no pasará a la historia como una de las grandes catetadas de Sevilla en el siglo XXI. Catetada es pagar 120.000 euros para que el eco-socio-listo Al Gore nos hable del calentamiento global, en tiempos de sueldos congelados, y con Rodríguez de Celis en el cartel como subalterno. Catetada es lo que se ha perpetrado en la plaza de la Encarnación, con las setas de marras en pleno centro, sin que la Unesco lo impida, ¿no? Catetada es lo que hizo el Excelentísimo Ayuntamiento en la plaza del Pan, la Alfalfa y otras plazas del casco antiguo que se ha cargado.

El decano del Colegio de Arquitectos, Ángel Díaz del Río, convocó una rueda de prensa, la semana pasada, para decir que el impacto de la Torre Cajasol (vulgo Torre Pelli) es "contundente", pero sin pronunciarse del todo contra esa torre, donde Antonio Pulido y su equipo fusionado darán muchos préstamos en años próximos, sino resaltando que los rascacielos "no son habituales en Andalucía". Si al Colegio de Arquitectos no le gusta la Torre Cajasol hace muy bien en decirlo. Pero de arquitectura puede opinar todo el mundo en general, en lo que tiene de faceta estética, no sólo los arquitectos. Igual que todos los lectores pueden opinar sobre periodismo, y hacen muy bien; y todos los aficionados hablan de fútbol, de toros o de ópera. Por consiguiente, opino que la Torre Cajasol estará muy bien donde estará. Es una aportación interesante a la arquitectura de Sevilla. Por supuesto, no diría lo mismo si la hubieran proyectado a la vera del arco del Postigo.

Un rascacielos en la Cartuja no estorba demasiado a la visión de la ciudad. ¿Que altera el skyline (vulgo horizonte)? Depende por donde mires. Además, ¿por qué debe haber una sola torre en varios kilómetros a la redonda? Puestos a impactar, impacta media Sevilla. ¿O es andaluza la tipología de los polínganos? ¿O es andaluza la isla de la Cartuja, en líneas generales?

-No, pero esto lo hará Pelli, en vez de Melli, que es más nuestro.

Rascacielos hay en América, en Europa, en Asia, en Oceanía, y algo menos en África. Surgen donde hay dinero. Es un símbolo de ostentación. Cajasol, en vez de comprarse una ganadería, se va a un rascacielos. Por cierto, en Madrid los hay, y en Barcelona han convertido en monumento la Torre Agbar, de Jean Nouvel, con su apariencia fálica de mandado talla XXXXL. Ya está en las postales que se venden en los quioscos de Las Ramblas. Ahora amenazan con el gigantesco hotel de la Vela, que construye el estudio de Ricardo Bofill en primera línea del Mediterráneo y altera el skyline de la Diagonal. Otro símbolo para sacar pasta. Sevilla no es Chicago, ni siquiera Madrid o Barcelona, pero tampoco Aldeasola de Abajo.

Tags

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios