La ciudad y los días

Carlos Colón

ccolon@grupojoly.com

¡Vamos chicos, al tostadero!

Sin árboles ni marquesinas, los sevillanos que esperan el bus son aquel grano de café carioca con canotier y bastón

Ocupémonos de sombras y árboles -algo de la máxima importancia para nuestras vidas cotidianas en lo que a bienestar, habitabilidad y belleza se refiere- y así de paso eludimos los titulares de ayer en la prensa nacional ("Tensión por la vuelta a clase: sin medios ni personal ante el Covid", "Las razones del caos: por qué España no controla el Covid", "Más de la mitad de los padres no llevará a sus hijos al colegio") y la regional catalana ("La pandemia se acelera en toda Europa, en especial en España"), vasca ("La atención primaria está 'al borde del colapso' advierten los sanitarios"), aragonesa ("Los contagios se han cuadruplicado desde junio") o andaluza ("Centros de salud desbordados, ¿quién tiene la culpa?", "Casi 300 hospitalizados por Covid-19 en Andalucía"). No es cuestión de mirar para otra parte, dar largas, mentirnos o mentir… No somos el Gobierno… Pero tampoco de caer en una depresión paralizante. Así que vamos con las sombras y los árboles.

La sombra la procuran toldos, marquesinas y árboles. Siempre son preferibles los últimos porque a sus beneficios medioambientales suman belleza y disimulo de atrocidades arquitectónicas. Pero esta ciudad es poco amiga de ellos: cuenten los árboles faltos de cuidado que acabarán talados, los muertos (empezando por el naranjo que en muda protesta está frente al Ayuntamiento) y los alcorques cubiertos de cemento. En los desiertos urbanos que este desinterés o aversión crea hay muchas paradas de autobús sin árboles ni marquesinas en las que los sufridos ciudadanos se convierten en los granos de café a los que otro grano carioca con bastón y canotier les mandaba: "¡Vamos chicos, al tostadero!".

Apiadado de los achicharrados sevillanos, el Grupo Popular municipal ha denunciado la "deforestación" provocada por Espadas y solicitado un "plan de sombras" para las paradas de autobuses con la instalación de marquesinas allí donde sea viable su instalación. Porque ésa es otra: el pésimo trazado del carril bici en los tiempos monteseirinescos ha dejado muchas paradas entre la calzada y el carril, sin posibilidad de marquesina. Muy bien por el Grupo Popular… Salvo porque tras el mandato de Sánchez vino el de Zoido, que dejó las cosas tan mal como estaban e incluso -lo que ya es difícil- empeoró algunas, caso de las talas de Almirante Lobo. Si tienen menos culpa es solo porque han regido la ciudad ocho años frente a los 17 de los socialistas.

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