Volver a los barrios

Para eso sirven las misiones, para buscar a las ovejas descarriadas, no para convencer a los convencidos

En estos días de campaña municipal, los candidatos volverán a los barrios. En Sevilla, los barrios son como tierra de misión, donde el político acude con la intención de convertir a los incrédulos. Cuando Juan Ignacio Zoido batió el récord de los 20 concejales en 2011, todo el mundo decía que había sido gracias a sus visitas a los barrios. También se suele decir que es más fácil viajar a los barrios cuando estás en la oposición. En los barrios, algunos confunden al alcalde Espadas con el rey Baltasar y empiezan a pedirle y no acaban. Pero a todo el mundo no le va a poner un bulevar como el del Greco, eso ya se sabe.

En el polémico arranque de campaña, ningún partido se fue a los barrios. Ha sido un fallo, a mi modo de ver. Beltrán Pérez montó la polémica del inicio de campaña en la caseta del PP. Tenga asesores para eso. No es lo más popular decir que en mi caseta mando yo, y que aquí hago lo que me da la gana. Lo popular, e incluso populista, hubiera sido empezar la campaña en Los Pajaritos, y decir que es una vergüenza que Sevilla tenga tres barrios entre los más pobres y marginados de España. Es verdad que al PP lo votan más en Los Remedios que en Los Pajaritos, pero para eso sirven las misiones, para buscar a las ovejas descarriadas, no para convencer a los convencidos, que es una redundancia.

Y los demás, por el estilo. Decía Virginia Pérez que el lugar elegido por Juan Espadas para empezar la campaña del PSOE, en el Acuario, también estaba a menos de un kilómetro de la Feria. Como si no quisiera irse lejos de la Caseta Municipal, donde las recepciones son asépticas, como siempre. Mientras que Álvaro Pimentel empezaba la campaña de Ciudadanos en un local de la calle Betis, a poco más de un kilómetro de la portada de Feria. Adelante Sevilla, con Susana Serrano y Daniel González Rojas, se fueron a la Alameda, que les queda relativamente cerca del Pumarejo. Por allí estaba Sevilla la Roja, cuando Queipo de Llano, pero ahora también está por Torreblanca o por Amate, ya que la ciudad crece. En Vox, Francisco Serrano se fue a acompañar a Cristina Peláez delante del monumento del Rey Santo, en la Plaza Nueva, a medianoche, como si fueran a dar las campanadas.

Así que a los barrios nadie les echó cuenta en el arranque. Cada cual se reúne dónde le apetece. Sevilla no es como Venezuela. Pero tiene algunos barrios que tampoco están demasiado favorecidos, sino en la lista negra. A lo mejor hubiera sido bonito abandonar las zonas de confort, como recomienda el papa Francisco. Acordarse de ellos, predicarles con el ejemplo.

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