La ventana

Luis Carlos Peris

lcperis@diariodesevilla.es

En el adiós a algo más que un 'mozoespá'

Gonzalito en el mundo, Gonzalo Sánchez Conde era un onubense aficionado al toro y al flamenco que hizo durante la mayor parte de su vida vocación de su profesión de mozo de espadas. Pero mozo de espadas no de cualquiera, que nuestro hombre fue la mano derecha de Curro Romero hasta que Carmen apareció en la vida del Faraón. Hoy se va un apartado importantísimo de la fe currista y con su muerte, algo, o mucho, se muere en el alma del torero. Aquella imagen de Gonzalito con los cuatro bolsillos de su uniforme habitual, la cubana, llenos de papeles formaba parte del escenario abigarrado del mundo del toro. Todo iba en la cubana de la que decían que era como el protocolo de una notaría. Empezó a servirle las espadas a Curro cuando se fue Portavella y las últimas se las sirvió en La Algaba en aquel mediodía triste de octubre de hace veintiún años. DEP.

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