Desde mi córner

Luis Carlos Peris

Al bético hay que darle siempre lo que pida

AUNQUE no garantice el éxito, sólo el hecho de complacer a su mejor activo, el mandarinato bético está obligado a hacer un esfuerzo y reforzar al equipo adecuadamente. Ese mejor activo del Real Betis Balompié es, indudablemente, su fiel masa de seguidores que jamás lo dejan caminar en solitario. No existe una afición capaz de aguantar lo que aguanta la que tiene al Betis como única religión verdadera ni que perdone con tanta premura.

Si hermosa fue la manera de reencontrarse con el equipo a la finalización del partido nefasto con el Almería, la fidelidad mostrada en el retorno del equipo a los entrenamientos ha sido la explosión del manque pierda. Sólo hace falta llamarla para que acuda y aquí hay que hacer especial hincapié en aquella decisión de Juan Carlos Garrido de llevar a su tropa a los medios para aguantar el chaparrón tras ese enésimo fracaso que fue el pleito con los almerienses.

Por todo esto y porque todo eso viene avalado por un siglo de vigencia, el beticismo merece que el esfuerzo económico por satisfacerle se haga realidad. Que conste que no creo demasiado en el mercado invernal, sobre todo cuando se acude a él con el agobio que hoy vive el por siempre Real Betis Balompié. La experiencia dice que quien tira la moneda al aire por necesidad suele perder por obligación, ergo el riesgo es incuestionable, pero el esfuerzo resulta obligado.

Otro riesgo es que se dilapide lo que no supo gastarse en verano, pero eso es ya secundario. La situación del equipo en la tabla impele al gasto y esperar a que acompañe el acierto que no apareció en su momento para las compras. Pero todo este planteamiento es secundario respecto a la obligación que tiene el club de escuchar a esa gente que le arropa y que le hace ser tan especial. El bético quiere fichajes y donde hay patrón no manda marinero alguno, ¿vale?

Tags

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios