La ciudad y los días

Carlos Colón

En qué consiste informar

AZarzuela -forma madrileña de nombrar la Casa Real con un cierto aire de connaisseur que se corresponde a la de Palacio que utilizan los capillitas para referirse al obispo- parece que no le gusta que Zapatero utilice las recepciones reales para montarse ruedas de prensa; ni que Rajoy haga lo propio y las recepciones acaben convirtiéndose en un cruce de declaraciones entre el presidente del Gobierno y el líder de la oposición. Pero tengo para mí que el sentido cada vez más difuminado que las palabras prensa o información tienen en España también ha podido influir en la muy comentada restricción del acceso de los informadores a la recepción del 12 de octubre.

"La Casa del Rey no permitirá la entrada de la prensa para cubrir informativamente la recepción ofrecida tradicionalmente en el Palacio Real con motivo del día de la Fiesta Nacional", han dicho todos los medios. Y algunos ciudadanos nos hemos quedado con la duda de si "prensa" incluye los programas televisivos de entretenimiento o del corazón que tratan con el mismo desparpajo a la familia real y a señoras que revientan sandías con las tetas, a ex amantes que han hecho de tal condición su profesión (la mantenida televisiva es una novedad que exigiría una Dama de las camelias hortera que cambiara los teatros y los salones por lo platós o una Traviata rapera) y a hijos que odian a sus padres tanto como éstos a ellos. También nos hemos quedado con la duda de si "cubrir informativamente" incluye frivolizar sobre supuestas adicciones de miembros de la familia real o berrear preguntándoles a gritos a los Príncipes y los Reyes por divorcios u operaciones de estética. Porque si estos programas son considerados prensa, y quienes los hacen periodistas, y si a esta chillona desvergüenza se le llama informar, haría bien la Zarzuela no permitiendo la entrada de una prensa que en nuestro país tiene pendiente definir en qué consiste informar y quiénes pueden ser llamados periodistas. ¿O es que parte de la prensa se ha convertido en una moderna y abyecta versión de aquellas danzas de la muerte que igualaban a monarcas y labriegos?

Todos hemos visto hace poco cómo era acosada una señora mayor cuyo delito es ser la madre de un miembro de la familia real de quien estos días se están diciendo barbaridades que es intolerable que se digan de nadie. ¿El tipo o la tipa que corría tras esta anciana asaeteándola con preguntas indecentes es un periodista, su trabajo es información, el programa para el que trabaja pertenece al ámbito de lo que se llama prensa? Toca contestar a los periodistas que realmente lo sean.

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