La ciudad y los días

Carlos Colón

ccolon@grupojoly.com

La corona que soñó Juan Miguel

Con sensibilidad y respeto el joyero cordobés Miguel Ángel Cerezo ha ultimado el sueño de Juan Miguel

Casi nadie lo comprendió cuando se estrenó. Casi nadie supo apreciar que era la última innovación seria y valiente que conocería la Semana Santa. Casi nadie entendió que su modernidad era en realidad el último suspiro de la espléndida Sevilla de los años 20 y 30 dado en la ciudad de los 60. Casi nadie lo relacionó con el rompedor y modernísimo cartel de las fiestas de primavera de 1931 -el de la Macarena que se presentó con el lema "Luz y gracia de Sevilla"- que prolongaba las audacias iniciadas por su maestro Bacarisas en el cartel de 1917. Casi nadie relacionó aquel cartel con los soberbios murales de la parroquia de Santa Teresa, tendiendo un puente entre 1931 y 1961, siendo este último el año, no casualmente, del inicio del bordado de este palio. Casi nadie supo ver que con el diseño integral del palio que hoy llevará la Virgen de los Ángeles a la Catedral, Juan Miguel Sánchez había fundido la Sevilla de los 30 y la de los 60 creando el conjunto más atrevido desde las revoluciones de Ojeda y de Olmo y Álvarez Udell; con el añadido de ser el más unitario diseño -palio, manto y corona- junto al de la Macarena.

Afortunadamente hace ya años que todos reconocen el extraordinario valor de este palio. Sirva la coronación de la Virgen de los Ángeles también de homenaje a este gran artista que, además de pintor, catedrático y académico, le tenía cogido el pulso a la moderna vida cotidiana de la ciudad con su dedicación al cartel, el muralismo en edificios públicos de modernos usos -los felizmente conservados de la estación de autobuses del Prado o los desgraciadamente destruidos del cine Bécquer- y la decoración de interiores de bares y comercios en colaboración con Manuel Gómez Moreno, con quien creó la empresa Decoración Sánchez Gómez, que modernizó la ciudad con sus diseños -casi todos destruidos- para los bares Plata y Laredo, la horchatería Fillol, los Almacenes Iñiguez, la Peletería Reyes o la perfumería Bella Aurora.

Este fue el diseñador del palio y la corona de la Virgen de los Ángeles, último suspiro de la más valiente creatividad de la Semana Santa sevillana. Consciente de la importancia integral del conjunto, la hermandad se ha limitado a encargar al maestro joyero cordobés Miguel Ángel Cerezo que restaure y enriquezca la corona. Y lo ha hecho con tan absoluto respeto al original que se siente que así la debió soñar Juan Miguel.

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