Balcón de Sol

José García-Carranza

Una corrida de Corpus venida a menos

Diego Bastos, durante el festejo del Corpus en la Maestranza de Sevilla.

Diego Bastos, durante el festejo del Corpus en la Maestranza de Sevilla. / José Ángel García

ANTAÑO la corrida del Corpus y del día de la Virgen eran días señalados en el calendario taurino sevillano. Eran, con las corridas de Feria, las más importantes de la temporada y la empresa reservaba para dichas fechas las corridas más relevantes, en las que siempre se ponía el no hay billetes. Uno recuerda, por ejemplo, una corrida del Corpus de los años 80 en la que se anunciaron Manolo Vázquez, Romero y Paula toreando de capa en un tercio de quites inolvidable al que José Bergamín, el poeta comunista de regreso del exilio, presente en la plaza, en su inolvidable libro La música callada del toreo, dedicó este precioso soneto; “Cante y canto es el toreo es cante en Rafael de Paula y canto en Curro Romero ese cante ese canto ese melodioso eco que con los ojos escuchamos y con los oídos vemos ese cante ese canto ese melodioso eco que en Vázquez Romero y Paula quintaesencia del toreo”.

El cambio de los hábitos sociales, la aparición de nuevas alternativas de ocio, la facilidad de desplazamientos a las playas, hicieron que la corrida del Corpus fuese decayendo poco a poco hasta quedar convertida en un mero trámite que la empresa, con la aquiescencia de la Maestranza, cumple ofreciendo una simple novillada. Entiendo que son los tiempos, que Sevilla, como todas, poco a poco, va dejando de ser una plaza de temporada, que el público solo va en Feria, pero uno que no deja de ser un romántico añora esos viejos tiempos.

Al ir para la plaza, con un calor africano, uno pensaba que ésta estaría casi desierta. No fue así y la plaza registró una buena entrada, a lo que sin duda ayudó la presencia de los dos novilleros sevillanos de más cartel. La novillada de Talavante, que bien estuvo por cierto este miércoles en Madrid ante un excepcional toro de Juan Pedro, bien presentada no dio buen juego. Mansa y descastada en general con excepción del noble quinto, igualmente manso, que embistió con clase y calidad hasta que se cansó. Diego Bastos es un novillero que domina la técnica y cuajado para la alternativa. Le tocó en suerte el quinto, el único que sirvió, y con el que estuvo firme y seguro, mató de una estocada desprendida que le sirvió para cortar la única oreja de la tarde. Javier Zulueta volvió a dejar buenos detalles ante un lote que no le ayudó. En su segundo, aprovechando las querencias, dejó pases profundos y templados de gran calidad. A la hora de matar, ante un novillo que no ayudó, se le vio nervioso y por momentos desbordado privándole, quizás, su falta de fortuna con la tizona un premio mayor. Es un novillero interesante a seguir. Manual Marcos tuvo un lote imposible quedando inédito.

Salía de la Plaza y me seguía acordando de aquella memorable tarde de Corpus que abrieron mis ojos de aficionado y nos brindaron los inolvidables Vázquez, Paula y Romero, al que esta semana han tenido que operar de cadera y deseamos, con todo el respeto, admiración y cariño, una pronta mejoría.

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