Mª Jesús Serrano Jiménez

El medio ambiente en Andalucía

La compatibilidad del desarrollo económico y la conservación de recursos

Aprovecho la invitación a la reflexión que nos brinda hoy la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente para reivindicar el papel de la política ambiental presente y futura en el mundo. Y lo hago desde la perspectiva de Andalucía y de un Gobierno partidario de presentar nuestra obligación de proteger el medio ambiente desde un punto de vista normativo, ético, pero también como un recurso preciado para la generación de empleo.

Parece obvio sostener que la crisis actual ha hecho que muchos gobiernos y políticos, viejos y nuevos, se hayan olvidado de las políticas ambientales. Quienes se resisten a reconocer que esta crisis tiene mucho de crisis ambiental son, precisamente, quienes niegan a las políticas ambientales la capacidad de ofrecer respuestas convincentes a los desafíos económicos. Representan esa mirada cortoplacista que todavía ve en la naturaleza un rival para el desarrollo.

Con nuestra mirada, la lectura es bien distinta. Resulta perfectamente compatible el crecimiento socioeconómico y la conservación de los recursos naturales. En Andalucía estamos adoptando medidas sensatas que alimentan las buenas perspectivas de la economía verde. Iniciativas que inciden en las energías renovables, el sector del reciclaje, el ecoturismo, los aprovechamientos forestales -estímulos cruciales para las economías rurales en torno al monte- e, incluso, en la política del suelo, bien simbolizada por el Plan de Protección del Corredor del Litoral, aprobado hace diez días por el Gobierno andaluz para pilotar en nuestra costa un nuevo urbanismo menos especulativo y más sostenible.

Las buenas previsiones que numerosos economistas tienen depositadas en el empleo verde encuentran en Andalucía algunos signos para el optimismo. El año 2014 cerró con 99.500 contrataciones en el sector medioambiental, casi un 13% más que el año anterior, dando forma a las más de 9.500 empresas (el 16% nacional) que lideran el sector verde en el panorama español.

El último informe del Panel Intergubernamental de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (IPCC) vuelve a advertir de las amenazas conocidas. El cambio climático es realidad y aunque ya llegamos tarde para evitar el calentamiento global, el deber de todos los gobiernos es limitar el alcance de sus consecuencias. Contra el cambio climático, Andalucía también actúa como pionera de nuestro país.

En cuanto el Parlamento permita un nuevo gobierno, la Ley de Cambio Climático de Andalucía culminará su tramitación y entrará en vigor. Será la primera normativa en España en esta materia. Y a ella se le sumará, la Ley de Energía de Andalucía, otro de esos proyectos que aguardan la conclusión del bloqueo político que lastra el inicio real de la nueva legislatura.

Soluciones, por tanto, no faltan. Andalucía seguirá proponiendo políticas, pensadas en última instancia, para las personas. Creemos que en el ámbito medioambiental, también hay espacio para la solidaridad. Entendida en una doble vertiente: solidaridad presente dirigida hacia los más vulnerables que están sufriendo esa crisis ambiental y solidaridad futura con las generaciones venideras. No hay desarrollo posible, si no es sostenible. Gandhi bien lo resumió en su frase "la Tierra proporciona lo suficiente para satisfacer las necesidades de cada hombre, pero no la codicia de cada hombre".

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