Tomás garía rodríguez

Doctor en Biología

Un mismo aliento impulsa las dos velas

En el presente año se cumple el 150 aniversario del nacimiento de Serafín Álvarez Quintero

En el presente año, se cumple el ciento cincuenta aniversario del nacimiento de Serafín Álvarez Quintero en Utrera, mientras su hermano Joaquín vería la luz dos años después. Debido a la estrecha unión personal y literaria que mostraron a lo largo de sus vidas, la celebración conjunta se extiende desde 2021 hasta 2023. En efecto, todas las obras de teatro, sainetes y otros opúsculos publicados llevan la firma de ambos, incluso los posteriores a la muerte de Serafín. En el primer tercio del siglo XX, relanzaron el teatro costumbrista andaluz con títulos imperecederos: Malvaloca, Marianela, El amor que pasa, La reja, La buena sombra, El patio, El genio alegre...

"Acabo de leer de un tirón su Buena sombra... Me he reído hasta ponerme malo. Todo es graciosísimo, natural, andaluz de veras... Un sainete así honra el teatro español y el genio español" (Leopoldo Alas, "Clarín").

No todos tienen la misma percepción de la obra artística de los hermanos Álvarez Quintero, aunque la producción ha sido comparada con las de Jacinto Benavente y Carlos Arniches, pues muchos les achacan un cierto carácter de afectación y pastiche, ignorando los graves problemas sociales de su tiempo y la realidad de una burguesía indolente y exclusivista. En cualquier caso, el éxito de sus representaciones -atemperado hoy- fue rotundo durante más de cuarenta años. En el Parque de María Luisa, rodeada de majestuosos plátanos de sombra y presidida por un seductor ciprés de los pantanos, nos fascina la lírica Glorieta de Bécquer, financiada por los hermanos con los beneficios de La rima eterna y mediante una suscripción popular propiciada por ellos; el conjunto difunde en el éter la pasión becqueriana que Serafín y Joaquín poseían.

No muy lejos, al final de la frondosa avenida Hernán Cortés del Parque, demarcada por plátanos de sombra y surcada a ratos por el trotar cansino de los coches de caballo, arribamos a la glorieta que Sevilla dedicara a los Álvarez Quintero en 1927, en vida de ambos. Propuesta por el pintor Santiago Martínez, trazada por Aníbal González con un estanque central, una fuente y varios bancos que ofrecen imágenes de los dramaturgos y de sus creaciones más relevantes, conforma una notable labor artística de ladrillo y cerámica trianera. En el hermoso semicírculo con anaqueles y libros que remata la estancia a modo de ábside, queda plasmado el ex libris común con la leyenda "Un mismo aliento impulsa las dos velas", que refleja el nexo vital entre los ilustres utreranos. La glorieta queda custodiada por soberbios eucaliptos, delicados árboles del amor, aligustres, un venerable olmo, palmeras, almeces, pitósporos, tórtolas turcas, pajarillos, palomas...

"A Serafín y Joaquín Álvarez Quintero, gloriosos autores dramáticos, Sevilla, su madre adoptiva, consagra este monumento en testimonio de gratitud, porque infundieron en cien comedias, gala de la escena española, el alma de la reina del Guadalquivir" (Dedicatoria de Sevilla en la glorieta).

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