En tres palabras

¿Pero necesita el PP recurrir al juego sucio? Pues dos huevos duros…

1

Hay un contraste entre el perfil de Moreno Bonilla, un tipo afable, incluso encantador, que por momentos parece estar haciendo eternamente su primera comunión, y los indicios de juego sucio. Vaya por delante que no hay que pecar de ingenuidad: no hay dirigente político que no tenga alma de caimán, porque pelear ahí requiere mucho carácter. Y la política, más allá de los grandes hackeos, sugiere siempre lo contrario que el rugby: un juego de caballero practicado por villanos. A pesar de todo, hay un contraste entre el tono de Moreno Bonilla y la sombra de juego sucio. Es la imagen que deja la semana, entre Sanmartín y las vacunas.

Tampoco hay que comprar la coartada de que todo es cosa de Bendodo. Lo del nº2 ejerciendo de poli malo es un clásico. Felipe era el buen mandatario, y Guerra el componedor inmisericorde; Aznar era el estadista mientras Cascos ejercía de doberman. Con el tiempo, por cierto, casi siempre se descubre que el tipo duro es el nº1, pero se le protege sacrificando a un nº2 con ese papel. A saber si alguna vez se descubrirá esa misma relación entre Juanma y el Rasputín de San Telmo, o no. De momento él es quien usa las ruedas de prensa institucionales para sembrar insidias como por cierto ya hacía en Málaga, y allí, oh cielos, siendo nº1.

Pero, al margen de números uno o números dos, que en definitiva son tickets estratégicos: ¿Realmente necesita el PP el juego sucio?

Las cosas se diría que no les van mal. Incluso muchos no votantes suyos asumen que el cambio era bueno, sí o sí, para ventilar como mínimo el aire cerrado. ¿Es momento de juego sucio? Lo del Trifachito dejó de ser una excepción, e incluso se reconocen políticas sociales en Andalucía; y aunque hay protestas, también se han disipado los mantras de la derechona con los presupuestos. ¿Buen momento para aparecer como maniobreros del juego sucio? Su equipo económico es fiable, con Rogelio Velasco, ajeno a las miserias, y Juan Bravo, aunque éste peque de cierta petulancia... En fin, se entiende mal enredarse en juego sucio en un proceso así.

Toda información documentada que comprometa malas prácticas del Gobierno anterior, trasladada a la Fiscalía y además a los medios… es plausible. Las ruedas de prensa de Bendodo, para dar titulares envenenados con datos sin contexto, no. Eso es juego sucio, como lo de Sanmartín, su venerado gurú de campaña, que ya ha borrado en su web los vídeos en los que presumía de haber usado “grupos detractores” en la campaña andaluza. Lógico: ya es raro exhibir públicamente orgullo por usar malas artes que pervierten la cultura democrática. Tal vez Bendodo debería considerar eso mismo. O Moreno Bonilla, porque al final esto no va de nº1 o nº2, sino de gobernar con juego limpio o gobernar con juego sucio.

2

Los tiempos de la Justicia no son los tiempos de la Política. Claro que la judicialización de la política y la politización de la justicia ha propiciado cierta confusión, casi siempre interesada. Por eso ahora hay quien se rasga las vestiduras después de que el ponente de la sentencia de los ERE haya pedido dos semanas de prórroga para completar su tarea. Todo un chasco para quienes ya se relamían pensando en el impacto de la sentencia en plena campaña, como esas especies carroñeras en los documentales de La 2 ante un animal agónico que les proporcionará una gran cena. Muchos, claro, no dudan en sugerir que aquí hay gato encerrado. Por cierto, son los mismos que, cuando Alaya actuaba en campaña, entonces defendían que los tiempos de la justicia son autónomos blablablá... En fin, este cante de ida y vuelta ya está muy visto.

Allá cada cual si cree o no que el magistrado Calle Peña ha actuado por necesidad o por servidumbre al poder. En todo caso, resulta fácil imaginar que este juez se dijese a sí mismo, oye, Juan Antonio, sé sensato, mejor no publicar la sentencia ahora, después de haber visto la que le ha caído a Marchena tras la sentencia del 1-O en precampaña. Ciertamente un montón de voces poderosas se han lanzado a degüello del prestigioso magistrado del Tribunal Supremo cuestionando la sentencia del 1-O con argumentos a veces ridículos. Visto lo visto, uno se imagina al juez utrerano, padre de dos hijos, diciéndose: ¿Y qué necesidad tengo yo de sacar la sentencia de los ERE antes del 10-N para que me suceda lo mismo? Más allá de los tiempos de la justicia, para eso hay que tener un coraje que no está pagado. Muchas invectivas no ya crudas sino despiadadas se las puede ahorrar con solo posponer dos semanitas más. ¿Cuántos no habrían actuado así? Bueno, hay quien sí lo habría hecho: quien sí quisiera abiertamente influir en la campaña.

A falta de sentencia, sin haber podido usar los tiempos de la Justicia al servicio de sus intereses, los partidos de la mayoría sí que han promovido un uso torticero de los tiempos institucionales en plena campaña. Establecer interrogatorios en una comisión de investigación los días 7 y 8, esto es, los dos últimos días de campaña, involucrando no sólo a Susana Díaz sino además a María Jesús Montero que ni siquiera era consejera de Hacienda, sino de Salud… es una vez más juego sucio. Claro que hay que investigar la Faffe, porque además hay evidencias de prácticas corruptas y abusos desahogados que van a seguir socavando la credibilidad de los socialistas, pero ¿los dos últimos días de campaña y citando nombres ajenos al caso para dañarlos? No hay antecedentes de un cierre de campaña con ese estilo parlamentario tan macarra.

Será interesante ver la respuesta de los medios, aunque sin duda la claque mediática irá a todo gas hasta la jornada de reflexión poniendo en la picota a Montero y Díaz. Una operación eficaz, pero de un juego sucio parlamentario que antes o después se volverá contra ellos. Se diría que a PP y Cs les hubiera inspirado Sanmartín. O quizá es que en realidad ellos mismos no son distintos a Sanmartín en su modo de entender las campañas. Por algo fue su adorado gurú.

3

En Andalucía, el 10-N va a ser interesante. Algo es algo, dado el hastío que suscita el 10-N. Más allá del reparto de escaños, aquí la lectura clave será constatar cómo evoluciona el Bloque de la Derecha, ahora en el poder, y el Bloque de la Izquierda, aunque llamar bloque a la izquierda quizá sea mucho decir, vista su hostilidad e incapacidad patológica para el acuerdo. El examen de primavera estaba demasiado cerca del 2-D y de Colón como para considerarlo un examen. Para el bloque de la derecha ahora sería decepcionante no consolidar su avance sino ver que lo del 2D fue un espejismo provocado por la desmovilización socialista, y además bajo sospecha de juego sucio made in Sanmartín. Quizá algunas de las malas prácticas de estas semanas delaten nervios en el PP y en Ciudadanos.

Y dentro del Bloque de la Derecha, será interesante ver cómo va el pulso interno. Cs en primavera era segunda fuerza en Andalucía… ¿resistirá? De momento el partido de Rivera está, en las encuestas, en caída libre, casi literalmente en barrena… ¿sucederá también en Andalucía? Aquí el efecto Vox ¿funcionará igual tras verles actuar en el Parlamento con escasa entidad? ¿O en realidad nadie mira lo que pasa en el Parlamento? En todo caso, da la impresión de que en el PP tienen muy claro su objetivo de abducir a Cs. Días atrás, Bendodo les daba el abrazo del oso diciendo que no se distingue a unos de otros en el Gobierno, o sea... Y Marín va y lo llama vicepresidente. Ay Juan.

Hasta ahora Cs en Andalucía proyectaba una imagen claramente más centrista que el PP, pero tiende a desvanecerse ese perfil. De hecho, lo más decepcionante para sus votantes moderados ha sido ver cómo el partido sacrificaba su espacio para disputar la derecha, y tras perder, se convertía en partido subsidiario del PP, al que se ofrece no ya como aliado preferente sino como socio menor. Y no parece que sumarse además al juego sucio como han hecho con la comisión en campaña o como ensaya cada semana su portavoz parlamentario, mimetizando también en eso al PP, vaya a cambiar la tendencia. El 10-N revelará algunas cosas… aunque Cs se empeñe en desentenderse de la realidad.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios