La industria del mantecado
  • Varias empresas logran diversificar para romper la estacionalidad y exportar

  • La Aurora es referente en la fabricación barritas hiperproteicas y Productos Gamito de la certificación Halal

  • Las empresas afrontan los nuevos retos manteniendo su carácter familiar y sin deslocalizarse

Estepa, mucho más que productos para la Navidad

El departamento de I+D de La Aurora, donde trabajan 12 personas y es la gran apuesta de la empresa. El departamento de I+D de La Aurora, donde trabajan 12 personas y es la gran apuesta de la empresa.

El departamento de I+D de La Aurora, donde trabajan 12 personas y es la gran apuesta de la empresa.

Juan Carlos Vázquez

Los mantecaeros –como aún se autodefinen los empresarios del sector de la Navidad en Estepa, terceras o cuartas generaciones ya al frente de las marcas que fundaron sus familias– hace mucho que tienen claro que entre sus retos está romper la estacionalidad y lograr la internacionalización para sacarle todavía más partido a su experiencia, a las instalaciones y personal con el que cuentan y a la industria auxiliar que han alentado. Se intentó con bombones y chocolates, con resultados insuficientes, o con la pastelería industrial, donde se están haciendo cosas, aunque la competencia es dura.

No cejan en ello, en cualquier caso, y algunos con resultados notables, en la que podría ser la nueva gran transformación o el salto para una industria con 150 años de historia, tras la eclosión en los 70 y la posterior unificación de más de un centenar de obradores en las 22 fábricas que son ahora.  Aunque es un proceso que no está suficientemente medido –el Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida se centra en polvorones y mantecados y no entra en estos otros aspectos–, hay varios ejemplos notables.

Uno es La Aurora, empresa que tiene ahora al frente a Fernando Moreno, nieto de los fundadores y en la que la producción de mantecados y polvorones sólo supone ya entre el 2 y el 3%. Su línea principal está en la fabricación de alimentos funcionales –barras proteicas, sustitutivas, geles o preparados para deportistas–, que entrega “llave en mano” (es decir, hace el desarrollo de todo el producto, aunque son otros los que comercializan) para primeras marcas internacionales.

La Aurora ha pasado de facturar entre 2,5 y 3 millones de euros con la producción de mantecados tres meses al año, a 16,5 millones en 2020 ya con Aurora Nutrition, a pesar del Covid y de que se cerraron gimnasios y abandonaron las dietas. Este año espera rozar los 19 millones de euros y alcanzar los 30 de aquí a poco.

Las barritas que Aurora Nutrition produce para primeras marcas. Las barritas que Aurora Nutrition produce para primeras marcas.

Las barritas que Aurora Nutrition produce para primeras marcas. / Juan Carlos Vázquez

Mantiene en Estepa tres plantas de producción, en casi 20.000 metros cuadrados, con más de 250 personas contratadas todo el año, el grueso mujeres, como en el sector del mantecado. Destaca un equipo de I+D, con 12 especialistas: farmacéuticos, químicos de alimentos, nutricionistas especialistas en alta tecnología para la alimentación...

Según Fernando Moreno, después de intentarlo con la bombonería de alta gama en el año 2000, la oportunidad vino con un encargo, en 2005. Les propusieron fabricar una primera barrita hiperproteica para deportistas. Hicieron pruebas, compraron una máquina y certificaron que lo podían hacer y había negocio. Siguieron con barritas sustitutivas de comida, de frutas y frutos secos; en 2011-2012 arrancaron con los geles para deportistas –los alimentos que ingieren los ciclistas en carrera, por ejemplo–; siguió una gama de gominolas, viales, cápsulas...

En estos momentos desarrollan productos en polvo para reconstituir y elaborar tortillas, pancakes, sopas, batidos o helados; una línea de cremas (cacahuete, almendra, anacardos, dátiles...) y están trabajando fuerte con “etiquetas limpias” –pocos ingredientes, muy sanos– y productos veganos. Sus referencias en ese campo empiezan a ser numerosas, como ocurre con los mantecados. Con ese concepto de desarrollo y llave en mano no tienen competencia en España y es escasa en Europa. Llegan a decenas de países.

Fabricación de dulces tradicionales en La Aurora. Fabricación de dulces tradicionales en La Aurora.

Fabricación de dulces tradicionales en La Aurora. / Juan Carlos Vázquez

“Cuando en el año 2007 y 2008 empezamos a salir desde Estepa a ferias de empresas con productos tecnológicos la sensación que teníamos era como la del niño pobre. Con el paso de los años nos sentimos orgullos, porque se valora lo que hacemos en mercados muy exigentes, como el holandés, el danés, el alemán, el francés o el británico”, explica Moreno. Hay mucho talento en Estepa, defiende, y hay que sacarlo sin complejos.

¿La clave para lograr esa diversificación?, el nieto de los fundadores de La Aurora cree que hay que tener una “vocación grande hacia el cliente” y entender que hay que adaptarse a lo que se demanda, invertir mucho en I+D y en equipos y un “poco de suerte”.

Nuevos mercados para los dulces

Otro de los ejemplos que se pueden poner de la diversificación del sector del mantecado en Estepa es el de Productos Gamito, en este caso con la introducción de dulces fabricados en Estepa entre la comunidad musulmana en España y otros países en los que esa religión es la mayoritaria o muy importante, con la certificación Halal, que acredita que no se han usado derivados del cerdo o alcohol en la elaboración.

José María Gamito señala que la idea se la dio, hace más de 25 años, un distribuidor de Melilla, que vendía mantecados en el mercado de esa ciudad. Es musulmán y les pidió algún producto que pudiera ofrecer también a la clientela de su religión. Sustituyeron la grasa de cerdo por la vegetal, modificaron la receta de los roscos de vino e incorporaron un sello en árabe, con la palabra “permitido” en ese idioma. Ya entonces sus ventas aumentaron notablemente. Fue mucho después cuando supieron que existía esa certificación Halal y la incorporaron hace algo más de una década.

Un dulce con la certificación Halal de Productos Gamito. Un dulce con la certificación Halal de Productos Gamito.

Un dulce con la certificación Halal de Productos Gamito. / Juan Carlos Vázquez

Con ello, no sólo han aumentado las ventas en España todo el año, sino que están saliendo con su producto a Francia, Alemania o Bélgica, entre otros países. Desde que el Covid se cerraron las fronteras de Ceuta y Melilla, también exportan directamente a Marruecos, a través de un distribuidor en ese país.

Antes de esa apuesta por el Halal, la fábrica de Productos Gamito paraba en diciembre. Ahora no lo hacen. Sin alcanzar las cifras de Moreno con los alimentos para dietas o deportistas, sí mantienen entre 12 y 13 empleos fijos todo el año, que llega a los 15 en algunos momentos, gracias a esa línea de productos, aunque también elaboran pastas de degustación para el café, con una venta limitada.

Aunque la intensidad de la campaña del mantecado –la plantilla crece durante la misma hasta las 65 personas– hace que ahora las proporciones se trastoquen, de media los productos Halal suponen ya entre el 25 y el 30% de la facturación de todo el año. La facturación ha aumentado en un 20% con respecto a la que tenían en 2010 ó 2012.

Dulces listos para hornear en Productos Gamito. Dulces listos para hornear en Productos Gamito.

Dulces listos para hornear en Productos Gamito. / Juan Carlos Vázquez

Al igual que con los mantecados, todos los años se sacan productos diferentes, novedades para ese mercado, que ha ayudado a amortiguar la caída de ventas de mantecados durante la pandemia, en una empresa que trabaja mucho el lote, para regalos, que bajó especialmente por las circunstancias.

La Aurora y Productos Gamito son sólo dos ejemplos. Otras empresas están fabricando productos de pastelería (palmeras y bollería variada) para grandes distribuidores o buscando otros huecos de mercado que sigan haciendo de la industria del mantecado de Estepa un referente más allá de la Navidad.

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