Provincia

La edil de Patrimonio reitera su marcha y deja al alcalde en minoría

  • Laura Ballesteros vuelve a presentar, un mes después, la petición de quedar como no adscrita en el Pleno

El alcalde de Alcalá de Guadaíra, el socialista Antonio Gutiérrez Limones, tendrá que encarar definitivamente los dos años que quedan hasta las próximas elecciones municipales con un gobierno en minoría. La edil socialista y delegada de Patrimonio, Laura Ballesteros, volvió a presentar ayer por la tarde un escrito en el registro del Ayuntamiento en el que solicita su salida del grupo socialista y quedar como no adscrita en el Pleno. Es la concejal de la mayoría absoluta, con lo que Limones tendrá que gobernar con doce ediles frente a los trece que sumará ya la oposición, con Ballesteros, el PP, IU y el PA.

La edil, que llegó a ser el mandato pasado primera teniente de alcalde y portavoz del gobierno municipal, se reitera así en una decisión que ya amagó con tomar hace ahora un mes. El 5 de mayo presentó otro escrito para quedar como edil no adscrita. Aunque luego y tras la mediación de la dirección provincial del PSOE,accedió a reflexionar y dar un tiempo para corregir las fricciones que han terminado en una definitiva ruptura. Laura Ballesteros reclamaba más transparencia y una participación real de todos y de la propia ciudadanía en la gestión.

Pero, según confirmó ayer, el resultado no ha sido el previsto por su parte. "Tomé la decisión hace un mes, aunque di marcha atrás porque el equipo de gobierno me pidió un periodo para dialogar y para ver qué cuestiones se podían cambiar para evitar las fricciones". Pero, insistió, "ya advertí que si no había voluntad real por la otra parte, lo retomaría", como ha ocurrido. Según dijo, sólo se ha producido una reunión en este tiempo, en la que planteó los cambios que, desde su perspectiva, son necesarios y propuso que se fijara un calendario para ir abordándolos y buscar el consenso.

Ballesteros asegura que, así las cosas, tenía dos opciones: dimitir y dejar su acta para que la tome otro miembro de la lista del PSOE o quedar en el Pleno y, forzar en el fondo, lo que iba buscando, ese diálogo y participación. "Llevo muchos años como concejal y he elegido seguir dos más como no adscrita, conforme a mis principios seguiré presentando propuestas que beneficien a Alcalá", insistió. En este sentido, explicó que "no se puede gobernar como hace diez años porque la realidad es distinta y que hace falta una gestión más pegada a la realidad de los ciudadanos", centrada en los problemas sociales, en los que hay que tomar la iniciativa y con los que se pueden hacer cosas. Ballesteros también ha pedido que se retome su baja de militancia.

Su decisión, deja al PSOE con un gobierno precario en la que es una de sus principales alcaldías de toda Andalucía, junto a la de Dos Hermanas, desde que perdió las capitales de provincia. De hecho y aunque Ballesteros se ha alineado en el sector oficialista de Susana Díaz que salió del último congreso provincial del PSOE en contra incluso de su alcalde Gutiérrez Limones, que le disputó la Secretaría, el conflicto se explica en clave estrictamente local. La dirección del PSOE lo que ha intentado es evitar que ocurra lo que ha ocurrido.

Las diferencias de Limones con su equipo no son nuevas. Pero se visualizaron en un Pleno el 19 de abril, en el que el alcalde tuvo que retirar varios puntos del orden del día y aprobar otro con su voto de calidad, porque Ballesteros y el edil de Turismo, José Manuel Rodríguez, no asistieron. A raíz de ello, la dirección del PSOE alcalareño, que dirige Rafael Chacón, un hombre de confianza de Limones, le abrió un expediente informativo y Ballesteros presentó su primera renuncia. Limones lleva 13 años gobernando con mayoría absoluta, aunque en su primer mandato sí tuvo que pactar.

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