Betis

El Betis se enreda en su laberinto

  • Los errores defensivos y arbitrales o la falta de eficacia aparecen otra vez en el catálogo de excusas

  • Una sola victoria desde el comienzo de año

  • El esfuerzo exige firmeza

El presidente, Ángel Haro, dialoga con Rubi.

El presidente, Ángel Haro, dialoga con Rubi. / Antonio Pizarro

El Betis de Rubi no termina de despegar. Una sola victoria desde el comienzo de año, la conseguida ante la Real Sociedad, se antoja insuficiente para la deseada escalada en la clasificación. Errores defensivos y arbitrales o la falta de eficacia aparecen de nuevo en el catálogo de excusas para justificar los mediocres números que presenta el equipo verdiblanco tras 23 jornadas de Liga.

Con sólo 28 puntos sumados, los verdiblancos se encuentran a nueve del objetivo europeo, una distancia considerable y que ensombrece el panorama de no producirse una inmediata reacción. Tras el paupérrimo inicio de campaña que llevó al Betis a ocupar zona de descenso en las jornadas novena y décima, las tres victorias seguidas ante Valencia, Mallorca y Athletic parecieron enderezar el rumbo. Nada más lejos de la realidad. Desde aquella victoria ante el cuadro vasco, el 8 de diciembre, los verdiblancos han vuelto a perderse en ese laberinto en el que ha quedado instalado el apartado deportivo de la entidad tras el abrupto adiós de Lorenzo Serra Ferrer.

Sin referentes más allá de un Rubi que ha intentado asumir ese rol protagonista con sus mesurados mensajes en la sala de prensa, el técnico no goza ni del crédito ni del respaldo suficientes para llenar ese espacio vacío en la entidad. En cuanto empieza a repetirse una sucesión de malos resultados, con seis puntos sumados de los últimos 21 posibles, y con el varapalo copero por medio, el Betis vuelve a quedarse desnudo.

Las miradas del corto plazo vuelven a fijarse en Rubi. Los ansiados signos de mejoría en el equipo apenas se traducen en puntos, el único valor objetivo. Ante el Barcelona, además, el técnico asumió riesgos desde la propia decisión de la alineación y tantos las sensaciones como el resultado final dejaron otra vez un amargor en los béticos.

Los errores defensivos, tan repetidos anteriormente que el Betis aparece como el tercer equipo más goleado de Primera (37), lastraron el buen primer tiempo, en el que Fekir se erigió en esa referencia ofensiva para la que fue contratado y que hasta el momento sólo ha brillado en partidos sueltos.

El manejo de la segunda parte evidenció las carencias del planteamiento, con jugadores como William Carvalho o Guido Rodríguez sin energías para mantener el ritmo, y la tardía reacción desde el banquillo tampoco mejoró las constantes vitales de un Betis que sobrevivió por la falta de acierto de Messi.Si el entrenador bético tiene trabajo por delante para mejorar todas las deficientes facetas del juego que ha presentado el equipo en las últimas jornadas, desde la mencionada fragilidad defensiva a la falta de eficacia a la que se aludió para justificar los resultados de Getafe o Éibar, la entidad también vuelve a navegar sin rumbo en lo deportivo.

Guido Rodríguez protege la pelota ante Arturo Vidal. Guido Rodríguez protege la pelota ante Arturo Vidal.

Guido Rodríguez protege la pelota ante Arturo Vidal. / Antonio Pizarro

Las apariciones del vicepresidente, José Miguel López Catalán, sólo han servido para disparar al estamento arbitral, en una secuencia que parecía superada y que recuerda a otros viejos tiempos en los que se trataba de justificar una similar mediocridad deportiva.

Los dos fichajes invernales, Carles Aleñá y Guido Rodríguez, han servido para ampliar el fondo de armario, pero un mes después de sus llegadas sus impactos en el equipo tampoco han significado un salto de nivel, que era lo que demandaba un conjunto que necesita realizar un espectacular segundo tramo del curso para asomarse al objetivo.

Con sólo siete triunfos hasta el momento en el campeonato liguero y la temprana eliminación copera, el Betis necesita reaccionar ya para no caer de lleno en la mediocridad. “La temporada no está finiquitada. El tiempo me dará la razón”, aseguró Rubi, que apuntó a los encuentros ante el Leganés y el Mallorca, dos equipos que pelean por salir de la zona de descenso. El movimiento se demuestra andando y en Butarque se comenzará a comprobar si el técnico ha encontrado la salida a ese laberinto bético lleno de coartadas.

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